
Por Medicina Responsable
25 de junio de 2026La cirugía robótica se ha consolidado como una innovación tecnológica relevante dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS), con un grado de implantación creciente en los bloques quirúrgicos y en múltiples especialidades por sus mejores resultados para el paciente. Si bien es una tecnología consolidada y en expansión, todavía existe una variabilidad en su acceso y en su utilización, con implicaciones en la equidad, la calidad y la eficiencia de la prestación asistencial a los pacientes.
Estas son algunas de las reflexiones planteadas por gestores, jefes de Servicio y representantes de la industria de Tecnología Sanitaria participantes en el IV Foro ‘Tecnología, Salud y Sociedad’, que bajo el título “Presente y futuro de la cirugía robótica” ha sido organizado en Madrid por la Cátedra Fenin ‘Tecnología y Salud’ impulsada por la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin); la Fundación Fenin y la Fundación Ortega-Marañón.
Durante su inauguración, el profesor Fernando Bandrés, presidente de la Fundación Fenin, ha destacado que “la cirugía robótica representa una tecnología con potencial para mejorar determinados resultados clínicos y organizativos, especialmente en contextos de mayor complejidad. Pero su valor no es uniforme ni inherente a la tecnología, sino que depende de su integración en modelos asistenciales adecuados. Con este foro queremos promover un enfoque de presente y futuro de la cirugía robótica basado en valor, que priorice la evaluación, la organización y la sostenibilidad de las organizaciones”.
Por su parte, Lucía Sala, directora general de la Fundación Ortega-Marañón, ha manifestado que “la Cátedra Fenin Tecnología y Salud es un instrumento excepcional para impulsar la innovación en nuestro Sistema Nacional de Salud desde la perspectiva de los pacientes y de los profesionales sanitarios. La cirugía robótica mejorará la vida de muchas personas y, por ello, debemos prestarle una atención especial desde los centros de conocimiento”.
En este encuentro, Miriam Toca, coordinadora del grupo de Robótica de Fenin, ha presentado los resultados preliminares de un informe promovido por la Cátedra Fenin que analiza el impacto clínico, eficiencia y generación de valor de la cirugía robótica para pacientes y Sistema Nacional de Salud, y que próximamente se pondrá a disposición de todo el ecosistema sanitario. “La evidencia disponible muestra que la cirugía robótica puede reducir la agresión quirúrgica y la pérdida sanguínea frente a cirugía abierta, favorecer una recuperación más rápida del paciente en determinados procedimientos, así como mantener o mejorar los resultados clínicos en escenarios de alta complejidad técnica. Su impacto depende en gran medida de la indicación clínica, la experiencia del equipo que la utiliza y la organización del proceso asistencial”, ha expuesto Miriam Toca a tenor de las conclusiones preliminares de este documento.
Respecto a su implementación en el SNS, su incorporación implica cambios organizativos relevantes en los modelos asistenciales como el establecimiento de estructuras asistenciales coordinadas, la adaptación de los procesos del bloque quirúrgico, desarrollar nuevas competencias profesionales y la medición sistemática de resultados.
En el marco de esta presentación, se ha celebrado una mesa con los autores del informe: José M. Balibrea, jefe de Servicio de Cirugía General y Digestiva del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona; Nicolás Moreno, jefe de Servicio de Cirugía Torácica del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid; Víctor Díez Nicolás, jefe de Servicio de Urología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid; David Noriega, jefe de Servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica del Hospital Clínico Universitario de Valladolid y Berta Díaz-Feijoo, jefa de Servicio de Ginecología del Hospital Clínic de Barcelona. Todos ellos han analizado las implicaciones asistenciales y organizativas que acarrea la implantación de un programa quirúrgico para sus servicios y cómo maximizar su valor.
Entre otros factores, los expertos han señalado la necesidad de desarrollar programas oficiales de certificación de profesionales y acreditación de unidades robóticas, estandarizar procedimientos y fomentar programas formativos que no solo impliquen al proveedor de la tecnología sino también a otros agentes como los propios hospitales, sociedades científicas, universidades, administraciones...
¿Qué supone para las direcciones y gerencias de los hospitales la implementación de un programa de cirugía robótica? ¿Qué criterios hay que atender y qué barreras se identifican en la adquisición de estos equipamientos? Sobre ello han reflexionado Carlos Mingo, director gerente del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, y José Antonio Arranz, director gerente del Hospital Clínico Universitario de Valladolid. Ambos han apostado por la incorporación de innovación basada en valor e integrar esta innovación dentro de procesos asistenciales y organizativos consolidados. Todo ello con el objetivo de utilizar la cirugía robótica de forma eficiente, segura y equitativa.