
Por Medicina Responsable
26 de enero de 2026Un equipo de la universidad de Harvard ha llevado a cabo el estudio más amplio hasta la fecha sobre el vínculo entre la frecuencia de la eyaculación y el riesgo de cáncer de próstata. La investigación, publicada en la revista científica European Urology, ha seguido a más de 32.000 hombres durante 18 años, con el objetivo de identificar patrones entre su vida sexual y la incidencia de esta enfermedad, que afecta cada año a más de 33.000 personas en España.
Los resultados son contundentes: los hombres que eyaculan al menos 21 veces al mes, ya sea mediante relaciones sexuales o masturbación, tienen un riesgo significativamente menor de desarrollar cáncer de próstata. En concreto, los varones de entre 20 y 29 años que alcanzan ese umbral presentan un 19% menos de riesgo, mientras que en el grupo de 40 a 49 años, la reducción del riesgo es del 22%.
Incluso los hombres con una vida sexual más esporádica mostraron menor propensión a la enfermedad que aquellos sin actividad sexual alguna.
Este hallazgo desmonta viejos mitos sobre la masturbación y refuerza la idea de que mantener una vida sexual activa puede ser un factor protector frente a una de las enfermedades más frecuentes entre los hombres. Según los investigadores, el mecanismo detrás de esta relación podría estar vinculado a la limpieza regular de la próstata, evitando la acumulación de secreciones que podrían favorecer procesos inflamatorios o cancerígenos.
La conclusión de los autores es clara: mantener hábitos sexuales regulares y saludables podría tener un impacto positivo en la salud prostática a largo plazo. Aunque la prevención del cáncer de próstata debe abordarse también desde múltiples frentes, incluyendo dieta, ejercicio y revisiones médicas.