
Por Santiago Melo
30 de abril de 2026El clima emocional en el trabajo ha empeorado entre 2024 y 2025, con un repunte de la ansiedad y la preocupación, según las principales conclusiones de la II Radiografía del Autocuidado de la Salud en España elaborada por la Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp) con motivo del Día Internacional del Trabajador.
De acuerdo con el informe, el porcentaje de personas satisfechas con su empleo ha bajado del 31,2% al 27,8% en un año. En paralelo, la motivación desciende del 18,2% al 15,4%, mientras aumentan indicadores de malestar como la ansiedad (del 15% al 17,8%), la preocupación (del 11,3% al 14,1%) y la insatisfacción (del 12,8% al 14,4%). “En conjunto, la balanza se inclina hacia un mayor malestar, con signos de desgaste progresivo del ánimo, aunque una parte importante de los trabajadores siga valorando su empleo de forma optimista”, ha señalado el director general de anefp, Jaume Pey.
Desde el punto de vista sociodemográfico, el estudio no detecta grandes diferencias, si bien entre quienes se declaran satisfechos aparece una mayor presencia de mujeres y de personas mayores de 56 años.
En relación con el estrés laboral, el informe apunta una evolución algo más favorable respecto a la edición anterior. El estrés alto baja del 29,7% al 27% y el muy alto del 11,5% al 10,5%, lo que supone una reducción global del 3,7% en un año. Aun así, las mujeres siguen reportando más estrés (38,6% frente a 36,4% en hombres) y la franja de 41 a 55 años concentra los niveles más elevados (40,9%), coincidiendo con etapas de mayor carga laboral y familiar. Entre los jóvenes, el 35,2% reconoce también niveles altos.
El trabajo, además, se consolida como un factor con impacto directo en el bienestar emocional: el 55,8% de los españoles lo identifica como uno de los elementos que más puede influir negativamente en su salud mental.
La Radiografía también recoge percepciones sobre desigualdad en el desarrollo profesional. Un 39,9% considera que el género afecta bastante o mucho a las oportunidades de progresar en el entorno laboral, cifra que sube al 48,3% cuando se pregunta por la edad. En el lado contrario, el 54,2% cree que el género afecta poco o nada, porcentaje que desciende al 46,5% en el caso de la edad.
Por último, el estudio refleja una visión pesimista sobre el futuro de los más jóvenes: el 48,5% se declara pesimista o muy pesimista respecto a sus oportunidades y calidad de vida, un dato similar al de 2024. Las posiciones optimistas, en cambio, siguen siendo minoritarias y bajan del 20,8% al 19,3%, mientras las posturas neutras aumentan hasta el 32,2%.