
Por Santiago Melo
6 de mayo de 2026El informe “Código 505. Un estudio sobre las ciberviolencias entre la juventud española” de Fad Juventud sitúa la ciberviolencia como una experiencia frecuente entre adolescentes y jóvenes: el 57% de la población de 15 a 29 años afirma haber sufrido alguna agresión digital en el último año, porcentaje que sube al 69% entre quienes tienen 15 a 19 años. Además, el 51% asegura haber presenciado violencia digital dirigida a personas de su entorno cercano y un 26% reconoce haber ejercido alguna conducta agresiva en internet o redes sociales.
Entre las formas que la juventud percibe como más habituales destacan el stalking (acoso persistente) (64%), los insultos o expresiones difamatorias (64%), los discursos de odio (54%) y la difusión de imágenes manipuladas (50%). El estudio también señala que el control digital de la pareja aparece como una práctica frecuente para el 48% de los jóvenes, un dato que apunta a la normalización de dinámicas de vigilancia y presión en relaciones afectivas.
Cuando se pregunta por las agresiones que más preocupan, la primera es la difusión no consentida de imágenes íntimas (48%), seguida de los fraudes o estafas online (45%) y las amenazas o extorsiones (35%). En paralelo, el informe advierte de niveles de permisividad en conductas de control: el 21% considera justificable presionar a la pareja para que deje de interactuar con alguien en redes sociales y solo al 34% le parece “muy mal” el stalking.
El impacto emocional tampoco es homogéneo. Según los datos del estudio, el 58% de las víctimas afirma que lo vivido afectó a su estado emocional o a su vida cotidiana. En el caso de las chicas, el efecto se describe como más intenso en algunos indicadores: el 25% de quienes han sufrido ciberviolencia asegura haberse sumido en un estado de apatía, diez puntos más que los chicos.
Otro elemento relevante es que la violencia digital no siempre se queda “solo” en internet: el 18% de jóvenes afirma haber sufrido agresiones por parte de las mismas personas tanto online como fuera de la red, una situación especialmente presente en adolescentes. Además, quienes sufren violencia entre iguales reportan consecuencias más intensas y mayor reiteración de las agresiones.
Pese a esa frecuencia, el informe también subraya un problema de respuesta: el 29% de las víctimas no hizo nada para afrontar lo ocurrido. Entre los motivos aparecen la percepción de que “no era tan grave” o la idea de que estas situaciones forman parte habitual de internet y las redes, lo que, para Fad Juventud, refuerza la necesidad de prevención y educación digital.
El estudio también pone el foco en los testigos: más de la mitad de los jóvenes afirma haber presenciado ciberviolencia hacia alguien cercano y la reacción más habitual es ofrecer apoyo moral a la víctima. A la vez, quienes reconocen haber ejercido conductas agresivas señalan en gran proporción que también han sido víctimas: el informe indica que el 79% de quienes admiten comportamientos violentos en redes aseguran haber sufrido ciberviolencia en algún momento.
Ante este escenario, Fad Juventud lanza la campaña “Desconecta la ciberviolencia”, centrada en el papel de víctimas, agresores y espectadores y en la importancia de activar el diálogo en las familias. La iniciativa se completa con el programa educativo “Desconecta el ciberacoso”, dirigido a centros escolares y orientado a ofrecer herramientas a la comunidad educativa para prevenir el ciberacoso y fomentar una ciudadanía digital más segura y responsable, especialmente en 1º y 2º de la ESO.