
Por Medicina Responsable
31 de marzo de 2026La ropa de cama no se mancha igual en todas las personas y, según explica la dermatóloga Ana Molina (@dr.anamolina) en un vídeo en sus redes sociales, hay factores biológicos que hacen que en muchos hombres sea más frecuente encontrar fundas de almohada y sábanas con más grasa, sudor u olor. La clave está en cómo funciona la piel masculina y en qué cantidad de secreciones produce durante el día y también durante la noche.
Uno de los principales motivos es el sebo. Los hombres tienen más glándulas sebáceas activas y poros más grandes, y su piel puede llegar a producir aproximadamente el doble de sebo que la femenina, lo que se traduce en una piel más grasa y brillante. La testosterona y otros andrógenos influyen en esa actividad sebácea, especialmente en zonas como cara, pecho y espalda, y parte de esa grasa termina transfiriéndose a la almohada y a las sábanas.
El segundo factor es la sudoración. Aunque las mujeres suelen tener más glándulas sudoríparas, los hombres tienden a sudar más intensamente por glándula y, en general, generan más calor metabólico, en parte por una mayor masa muscular. Además, la distribución suele ser distinta: ellos sudan con más frecuencia en el torso, mientras que en ellas es más habitual en manos, brazos y pies. Esa combinación de sudor y grasa favorece manchas y, con el tiempo, también el mal olor.
A esto se suma el papel del cuero cabelludo y los productos capilares. El cuero cabelludo también produce sebo y, si se añaden ceras, gominas o aceites, ese “combo”, como menciona la dermatóloga, se transfiere con facilidad a la funda de la almohada noche tras noche, aumentando la sensación de suciedad aunque la persona se lave con frecuencia.
Para reducirlo, la dermatóloga recomienda hábitos simples: una ducha rápida antes de dormir si se ha hecho deporte o se ha sudado, incorporar una limpieza facial nocturna para disminuir la grasa que pasa a la almohada, cambiar la funda dos veces por semana, usar pijama limpio con regularidad y apostar por algodón transpirable, además de lavados por encima de 40 ºC para eliminar mejor grasa y bacterias.