
Por Medicina Responsable
8 de septiembre de 2026Dormir de un lado u otro puede influir en la aparición de reflujo durante la noche, especialmente en personas que ya tienen tendencia a sufrirlo. Así lo explica la doctora Sara Marín, médica y divulgadora especializada en microbiota, y conocida en redes sociales como @uncafecontudoctora, que ha dedicado una de sus últimas publicaciones a explicar por qué el lado izquierdo puede resultar más favorable.
Según señala la especialista, cuando una persona duerme sobre el lado derecho, la posición del estómago puede facilitar que el contenido gástrico ascienda hacia el esófago. Esto puede favorecer síntomas como ardor, sensación de reflujo, malas digestiones, gases o un descanso más incómodo.
En cambio, al dormir sobre el lado izquierdo, la propia anatomía del estómago y la gravedad dificultan que el ácido suba hacia el esófago. Esta postura puede ayudar a reducir los episodios de reflujo nocturno y mejorar el confort digestivo en quienes sufren este problema.
La evidencia científica disponible respalda especialmente esta recomendación en personas con reflujo gastroesofágico. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2023 encontró que dormir en decúbito lateral izquierdo se asociaba con una mejoría de los síntomas frente a otras posiciones.
Sara Marín también matiza que el beneficio de dormir sobre el lado izquierdo es más relevante en personas con reflujo y, en determinados casos, durante el embarazo. En personas sanas no existe evidencia sólida que demuestre que dormir sobre el lado derecho sea perjudicial por sí mismo.
Por eso, si una persona descansa mejor sobre el lado derecho y no presenta síntomas digestivos, la comodidad y la calidad del sueño siguen siendo factores importantes. En ausencia de reflujo u otros problemas específicos, no existe una postura universal que deba imponerse a todo el mundo.
La especialista también menciona posibles beneficios del lado izquierdo sobre la circulación y el drenaje linfático. Sin embargo, en este terreno la evidencia es menos clara, sobre todo en personas sanas. La mejora de la circulación cardiopulmonar se ha estudiado especialmente en embarazadas, mientras que en personas con problemas cardiacos la recomendación debe individualizarse y consultarse con un profesional.
Durante el sueño, además, el organismo activa mecanismos de recuperación y eliminación de residuos. El sistema glinfático del cerebro, relacionado con la limpieza de desechos metabólicos, trabaja especialmente durante el descanso profundo, aunque la calidad y la continuidad del sueño parecen ser más importantes que una postura concreta.
En este sentido, dormir bien sigue siendo el factor principal. La posición sobre el lado izquierdo puede ser una ayuda útil para quienes sufren reflujo, pero la prioridad debe ser conseguir un sueño reparador y consultar con un médico si los síntomas son frecuentes, intensos o interfieren de forma habitual con el descanso.