
Por Juan García
20 de julio de 2026El Ministerio de Sanidad ha analizado por primera vez la situación demográfica, laboral y social de los Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) en España a través de un informe. El documento, basado en las respuestas de más de 30.000 profesionales, retrata a este colectivo sanitario como una de las profesiones sanitarias más feminizadas (por encima del 90%) y con un elevado nivel de satisfacción con su labor que, no obstante, choca con un desencanto con las condiciones de su puesto de trabajo.
Más concretamente, según ha detallado el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, durante la presentación del informe, mientras un 70% de las encuestadas están satisfechas con su profesión, el porcentaje baja hasta el 58% en el caso de quienes lo están con su puesto de trabajo. Este descontento lleva a más de un 60% a reclamar una mejora de sus condiciones laborales y a otro 40% a plantearse abandonar la profesión.
Las consecuencias, no en vano, van más allá de lo estrictamente laboral e impactan en la salud de las propias profesionales. Según los datos de la encuesta, un 37% de las TCAE presenta síntomas compatibles con depresión mayor y un 24%, con ansiedad. Unas cifras por encima de los índices que se registran en la profesión médica y enfermera.
Padilla ha detallado que su departamento está trabajando junto con el Minsiterio de Educación para promover un nuevo modelo formativo para esta categoría profesional, que pasa por una ampliación de las horas y revisión de los contenidos. Para ello, están trabajando en la promoción de un real decreto con el el que se pretende introducir una cambio en su propia deonomiación, para eliminar la palabra ‘auxiliar’ y dejarlo en Técnico de Cuidados de Enfermería.
El informe estima que en 2025 trabajaban en España alrededor de 168.000 TCAE, de las que entre 136.000 y 137.000 desarrollaban su actividad en la sanidad pública, mayoritariamente en el entorno hospitalario.
La coordinadora del Comité de Cuidados en Salud del Ministerio, Paloma Calleja, ha detallado las cifras que permiten retratar la situación del colectivo. Los resultados presentan diferencias relevantes según el ámbito asistencial. Los más desfavorables se concentran en el sector sociosanitario, donde las TCAE perciben una mayor escasez de personal y falta de tiempo para prestar los cuidados, así como una menor integración en los equipos y un menor apoyo por parte de sus responsables. También registran peores resultados en
formación, conciliación, satisfacción laboral y bienestar emocional. Solo el 45,4% se muestra satisfecho con su puesto de trabajo, frente al 62,5% en atención primaria y el 60,5% en atención especializada.
Las condiciones laborales presentan, además, una elevada heterogeneidad. El 48,11% dispone de un contrato fijo y el 26,64% ocupa una plaza interina. A ello se suman diferencias retributivas entre comunidades autónomas que pueden alcanzar los 500 euros mensuales para profesionales con funciones equivalentes, así como jornadas semanales que oscilan entre las 35 y las 37,5 horas.
Aunque entre 2014 y 2023 las plantillas de TCAE se han incrementado más de un 20%, también lo han hecho considerablemente los índices de envejecimiento poblacional y de dependencia. En este sentido, la necesidad de anticipar la demanda de cuidados y adecuar las plantillas a la carga asistencial y a la complejidad de las personas atendidas.
“La complejidad de los pacientes que estamos atendiendo ha crecido notablemente. Esto se traduce en una doble o triple carga de cuidados. Tenemos más pacientes crónicos y más depedientes”, ha apuntado Calleja, al hilo.
La responsable del Comité de Cuidados ha incidido en la situación de contraste entre la satisfacción con la propia profesión y con el puesto de trabajo. Para Calleja, los datos de esta encuesta reflejan como este descontento está motivado por “tres factores críticos”: sobrecarga asistencial, déficit de plantillas e infravaloración profesional.
Para la mitad de las encuestadas, nunca o casi nunca hay plantillas adecuadamente dotadas para atender las necesidades asistenciales de cuidados. Esto lleva a que una de cada cuatro haya tenido que dejar de lado tareas de cuidados por falta de tiempo, el mismo porcentaje de las que consideran que sus turnos favorecen la conciliación y el descanso.
Otro de estos motores de insatisfacción es la falta de reconocimiento profesional. A ojos de casi siete de cada diez (68%) de las TCAE, la población no valora adecuadamente su contribución al funcionamiento del sistema sanitario y la atención a los pacientes. Por el contrario, solo el 9,57% cree que la población reconoce adecuadamente su labor siempre o casi siempre. Menos de la mitad de estas profesionales asegura sentirse parte de los equipos de enfermería y aún menos se sienten incluidas en los equipos multidisciplinares de atención sanitaria.