
Por Clara Arrabal
13 de enero de 2026"Estamos ante una batalla de los médicos contra los enfermeros", así valora Jesús Sanz Villorejo, presidente de la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería, la suspensión cautelar de la Guía enfermera de indicación de medicamentos para infección urinaria. En declaraciones a Medicina Responsable, "los facultativos están utilizando el argumento de que la Guía no es segura para el paciente, pero hay que recordarles que está redactada y elaborada por profesionales que conocen la realidad a la que se enfrentan los médicos y enfermeros, por expertos de diferentes competencias con conocimientos multidisciplinares", añade. Por ello, asevera: "Desde el punto de vista de la seguridad, no hay peligro".
Como Sanz Villorejo, otras entidades del colectivo de la Enfermería se han pronunciado en los mismos términos: no comparten la decisión que la Audiencia Nacional tomó hace menos de 24 horas, este 12 de enero, al suspender cautelarmente la Guía para la Indicación, Uso y Autorización de dispensación de medicamentos sujetos a prescripción médica por parte de los enfermeros: infección de tracto urinario inferior no complicada en mujeres adultas. Esta fue publicada en el BOE el pasado 19 de agosto de 2024 tras aprobarse y validarse por el Ministerio de Sanidad. Sin embargo, la Organización Médica Colegial (OMC) presentó un recurso al entender que este manual vulnera el ámbito competencial de la profesión médica respecto al diagnóstico y tratamiento farmacológico.
Ahora, la prescripción enfermera, o más bien la autorización de dispensación de medicamentos sujetos a prescripción médica por parte de los enfermeros, ha vuelto a sembrar la discordia entre ambos colectivos. "Por un afán puramente corporativista, la Organización Médica Colegial (OMC) ha emprendido hace tiempo una batalla judicial", ha manifestado el Consejo General de Colegios Oficiales de Enfermería de España (CGE) en un comunicado.
"Una confrontación entre los sanitarios no lleva a nada positivo, ni para los propios profesionales, ni para el paciente", ha incidido el presidente de ANDE. Además, el Sindicato de Enfermería (SATSE) de Asturias ha exigido a la Consejería de Sanidad autonómica que "desbloquee, de una vez, la prescripción enfermera, que regula la indicación, uso y autorización de dispensación de medicamentos y productos sanitarios de uso humano por parte de las y los enfermeros" ya que son los pacientes los que sufren el aumento de las listas de espera.
En el caso de SATSE, la organización sindical ha manifestado que "la dilatación de los plazos que está sufriendo el proceso es "inaceptable, más aún cuando les consta que las guías llevan meses elaboradas por parte de la Dirección de Cuidados y Coordinación Sociosanitaria y solo falta que se dé luz verde a su aplicación".
Por su parte, el CGE asegura que la suspensión "perjudica de forma clara a las mujeres que sufren infecciones urinarias -el 50 por ciento las padecerán al menos una vez en la vida- y al sistema sanitario, que sufrirá más retrasos en el abordaje de una patología de tratamiento claramente pautado y eficaz". Además, añade que la paralización de este manual, "que recoge la legislación vigente y que funciona con normalidad en algunos de los países más avanzados del mundo", da como resultado "es un sistema sanitario con más esperas, con más ineficacia y donde las perjudicadas son las pacientes", explica.
Además de mostrar su indignación, el colectivo de Enfermería ha destacado los beneficios del manual, señalando que permite agilizar la atención, descongestionar el sistema e incrementar la seguridad jurídica de las enfermeras. "Esta guía es la base que establece el marco de referencia de los profesionales de Enfermería la realización de actuaciones relacionadas con la medicación durante el seguimiento colaborativo en determinados tratamientos individualizados en personas con infección urinaria mediante el uso de protocolos de actuación o guías asistenciales consensuados de manera multidisciplinar", ha explicado el CGE.
Por último, el presidente del CGE, Florentino Pérez Raya, ha concluido: "Siempre hemos dejado claro que las enfermeras y enfermeros no quieren ser médicos, ni se cuestionan las competencias en materia de prescripción de estos profesionales". Por su parte, Jesús Sanz ha recordado que todavía no hay una sentencia definitiva, y que espera que la causa termine con un texto que "arroje un poco de racionalidad". "Realmente no sé cómo acabará el caso porque tenemos ejemplos del pasado que aportan distintos planteamientos", concluye.