
Por Santiago Melo
23 de septiembre de 2026El uso prolongado de móviles y tabletas está aumentando los problemas cervicales entre niños y adolescentes, especialmente cuando estos dispositivos se utilizan manteniendo el cuello inclinado durante largos periodos. Esta postura puede provocar desde sobrecarga muscular y rigidez hasta alteraciones más importantes si se mantiene de forma repetida.
El doctor Nahuel Barquero González, especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica de la Unidad de Columna del Hospital Quirónsalud Toledo y del Hospital de Día Quirónsalud Talavera, advierte de que el problema no está tanto en el dispositivo como en la postura adoptada y en el tiempo durante el que se mantiene.
“Si la cabeza pesa entre 4 y 5 kilos, con una flexión superior a 30 grados, y hasta 60 grados es normal que podamos llegar a inclinarla para ver nuestro móvil, ese peso se multiplica por cinco o seis veces”, explica el especialista. A una inclinación de 60 grados, la carga sobre la columna cervical puede acercarse a los 27 kilos.
Nahuel Barquero González, especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica de la Unidad de Columna del Hospital Quirónsalud Toledo y del Hospital de Día Quirónsalud Talavera
Esta dolencia se conoce como “cuello de texto” y tradicionalmente se asociaba a determinados trabajos o actividades que obligaban a mantener la cabeza inclinada. Sin embargo, el aumento del tiempo frente a las pantallas está haciendo que aparezca cada vez con más frecuencia entre menores y adolescentes.
Una particularidad de esta patología es que suele cursar sin hallazgos en las pruebas de imagen ni en los estudios complementarios. El doctor Barquero explica que es habitual que un niño acuda a consulta por dolor cervical y que, tras realizar las pruebas pertinentes, todos los resultados sean normales. En estos casos, es necesario indagar en otras posibles causas y, con frecuencia, se termina identificando por descarte el uso crónico de tabletas o móviles como origen del problema.
Entre los síntomas más habituales se encuentran la rigidez en el cuello, el dolor en los hombros y en la parte alta de la espalda, así como las cefaleas tensionales. También pueden aparecer una postura adelantada de la cabeza, hombros redondeados y sensación de sobrecarga muscular tras pasar largos periodos mirando una pantalla.
Cuando la afectación es mayor, pueden producirse hormigueo o debilidad en brazos y manos. El doctor Barquero advierte además de que, si el problema no se aborda a tiempo, puede derivar en dolor cervical crónico, pérdida de movilidad y alteraciones en la curvatura natural de la columna cervical, llegando a producir un aplanamiento o rectificación de esta zona.
En edades tempranas, estas alteraciones pueden resultar especialmente problemáticas. El especialista señala que pueden aparecer trastornos degenerativos precoces, como artritis infantil, y problemas que condicionen el desarrollo y la actividad cotidiana de los menores. En casos poco frecuentes, también pueden asociarse a insomnio, ansiedad, cefaleas o migrañas que terminen cronificándose.
El especialista insiste en que la solución no pasa necesariamente por prohibir el uso de móviles o tabletas, sino por controlar cómo y durante cuánto tiempo se utilizan. Entre sus principales recomendaciones se encuentra realizar pausas cada 15 o 30 minutos, levantarse, estirar y cambiar de postura con frecuencia.
También se aconseja alternar el uso del móvil con otros dispositivos, como el ordenador, que pueden facilitar una posición más alineada del cuello. Asimismo, resulta útil elevar la tableta, el móvil o el ordenador a la altura del cuello, de modo que la mirada quede más horizontal y se evite la flexión mantenida de la cabeza. A ello se suma la importancia de fortalecer la musculatura cervical y de la zona superior de la espalda para ayudar a soportar mejor las cargas.
Entre los ejercicios que pueden realizarse se encuentran las rotaciones suaves del cuello hacia ambos lados, la flexión y extensión cervical y la retracción cervical, que consiste en llevar suavemente la cabeza hacia atrás manteniendo la mirada al frente. También pueden realizarse estiramientos del trapecio durante unos 20 o 30 segundos por cada lado.
Los ejercicios de movilidad pueden acompañarse de trabajo de fuerza para la musculatura cervical y del core, que contribuye a estabilizar la columna.
Cuando el paciente acude a fisioterapia por molestias cervicales, los profesionales valoran primero el estado de la musculatura y localizan las zonas de mayor dolor, que suelen concentrarse en la parte posterior del cuello. El tratamiento puede incluir ejercicios de movilidad y fuerza, fisioterapia asistida y, en algunos casos, aplicación de calor o determinadas corrientes.
El doctor Barquero subraya, no obstante, que la medida más importante sigue siendo la prevención. Mantener una buena higiene postural, realizar descansos frecuentes y evitar permanecer durante largos periodos con la cabeza inclinada puede reducir el riesgo de que una sobrecarga puntual termine convirtiéndose en un problema cervical crónico.