
Por Medicina Responsable
5 de febrero de 2026El Comité de Expertos en Vacunas de la Sociedad Española de Inmunología (SEI) se ha posicionado ante la reciente pérdida de España del estatus de país libre de sarampión otorgado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) llamando a mantener la vigilancia epidemiológica y reforzar las tasas de vacunación que, en el caso de la segunda dosis, se encuentran algo por debajo del umbral recomendado.
El aumento de los casos y la existencia de una transmisión sostenida del virus son los motivos que han llevado a perder esta condición, pero desde la SEI recuerdan que el número de casos sigue siendo “relativamente bajo” y que el control de la situación “aún es posible”. Por ello, instan a identificar los colectivos especialmente vulnerables y mantener la vigilancia y las tasas de vacunación, aunque resaltan que esta situación “no justifica el alarmismo”.
La transmisión del virus se considera endémica cuando se mantiene durante al menos 12 meses. La situación epidemiológica en España muestra un aumento en los dos útimos años, con 277 y 400 casos en 2024 y 2025, frente a los 11 del año anterior. Para estos expertos, estas cifras justifican “una acción reforzada” pero insisten en su mensaje de prudencia: “la presencia de casos no implica un riesgo generalizado para la población correctamente vacunada, sino que refleja cadenas de transmisión en contextos concretos, a menudo vinculadas a casos importados y a la existencia de grupos susceptibles”.
Desde la SEI destacan que hay factores “bien identificados” que explican el repunte de casos: “estancamiento o descenso de coberturas vacunales tras la pandemia de COVID-19, movilidad internacional con casos importados, grupos con menor acceso o adherencia a la vacunación y movimientos contrarios a la vacunación (con impacto bajo en España)”.
Las coberturas vacunales frente al sarampión en España son, en términos generales, elevadas. Las estimaciones nacionales más recientes indican que la cobertura de la primera dosis de vacuna es del 97,3 %, mientras que la segunda dosis se sitúa en 93,8 %, justo por debajo del umbral óptimo del 95 % recomendado para mantener la eliminación de la enfermedad.
La SEI señala, no obstante, que estos datos pueden “ocultar diferencias entre comunidades autónomas y grupos poblacionales dentro de ellas”, por lo que apuestan por dedicar los esfuerzos a identificar poblaciones de riesgo. Así, llaman a prestar especial atención a estos “núcleos de población susceptible” que pueden propiciar la aparición de brotes localizados.
“Cuando la cobertura vacunal con las dos dosis necesarias para una adecuada respuesta inmunitaria cae por debajo del umbral del 95 %, las comunidades se vuelven susceptibles a brotes tras la introducción del virus del sarampión. Estos elementos favorecen brotes localizados y sostenidos en ciertos ámbitos, pero no cuestionan la efectividad de la vacuna, ni el valor de los programas de inmunización sistemática”, apuntan en su comunicado.
En materia de concienciación, insisten en la eficacia demostrada de las vacunas, frente a la proliferación de mensajes antivacunas. En esta línea, destacan que la introducción de estas vacunas “ha permitido reducir de forma sustancial la incidencia, las hospitalizaciones y la morbimortalidad asociadas al sarampión. Además, es una vacuna con un perfil de seguridad ampliamente contrastado”.
En este contexto, otra recomendación que aportan es la de impulsar una comunicación clara, basada en la evidencia científica, que refuerce la confianza de la población en las vacunas, sin generar alarma innecesaria.