
Por Santiago Melo
27 de julio de 2026Las personas que sobreviven a un infarto o a una angina inestable presentan un riesgo significativamente mayor de sufrir un nuevo evento cardiovascular, especialmente durante el primer año tras el alta hospitalaria. Con el objetivo de reducir ese riesgo y mejorar la recuperación, el Hospital Universitario de Bellvitge puso en marcha en 2022 el Programa de Cardiología Preventiva y Comunitaria (Programa postIAM), una estrategia pionera en Cataluña que coordina el seguimiento entre el hospital y Atención Primaria y cuyos resultados acaban de publicarse en Journal of Cardiovascular Development and Disease.
El estudio comparó la evolución de dos grupos de pacientes atendidos en Bellvitge tras un infarto. El primero estaba formado por 200 personas dadas de alta en 2018, antes de la implantación del programa, mientras que el segundo incluía a 209 pacientes atendidos en 2022 que ya participaron en este modelo asistencial. Los resultados muestran una reducción de la mortalidad a los 18 meses del 27,5% en los hombres y del 47,6% en las mujeres, además de una mejora significativa en el control del colesterol y de la glucosa tanto en los primeros meses como en el seguimiento posterior.
El programa se activa desde el ingreso hospitalario y continúa durante el año siguiente al alta. Está coordinado por una enfermera de práctica avanzada e integra a profesionales de cardiología, enfermería, medicina de familia, rehabilitación, fisioterapia, dietética y nutrición, psicología y terapia ocupacional. A lo largo del seguimiento se realizan consultas telefónicas para valorar la adherencia al tratamiento, controlar los factores de riesgo cardiovascular y detectar posibles incidencias, además de coordinar la atención con los equipos de Atención Primaria.
Los pacientes que pueden realizar ejercicio de forma segura son derivados al programa de rehabilitación cardíaca del hospital. Aquellos que, por sus características clínicas, no reúnen los criterios para participar en este entrenamiento reciben un programa específico de ejercicio terapéutico desarrollado por los equipos de fisioterapia de Atención Primaria. El modelo también incluye sesiones grupales sobre alimentación, ejercicio, factores de riesgo cardiovascular y manejo del estrés, así como una aplicación con contenidos educativos y un canal de contacto directo con la enfermera referente para resolver dudas relacionadas con la enfermedad.
Uno de los hallazgos más destacados del estudio es el mayor beneficio observado entre las mujeres. Mientras que antes de la implantación del programa la mortalidad a los 18 meses era del 10,5% en este grupo, entre las participantes descendió hasta el 5,5%. Según la doctora Oona Meroño, responsable del Programa de Cardiología Preventiva y Comunitaria del Hospital de Bellvitge, este resultado demuestra que el modelo "equilibra las diferencias que todavía existen, tanto aquí como en otros lugares, en el tratamiento y el seguimiento del síndrome coronario agudo en hombres y mujeres".
La especialista recuerda que las desigualdades de género siguen presentes en la atención cardiovascular. "Históricamente, los avances asistenciales han tendido a beneficiar más a los hombres. En nuestra especialidad sabemos que existe una infravaloración del riesgo vascular en las mujeres y que estas reciben con menor frecuencia tratamientos intensivos para el síndrome coronario agudo", señala. A su juicio, la integración con Atención Primaria, la atención a los factores psicosociales y la prescripción de ejercicio físico son algunos de los elementos que pueden haber contribuido a reducir esta brecha.
Desde su puesta en marcha, el programa ha atendido ya a más de 1.000 pacientes y ha alcanzado una adherencia superior al 90% en el seguimiento realizado desde Atención Primaria. Además, cerca del 80% de los participantes han recibido seguimiento por parte de los profesionales de dietética y nutrición, mientras que el programa de fisioterapia se ha implantado ya en todos los equipos de Atención Primaria del territorio.
Más allá de los resultados clínicos, los responsables destacan el impacto del programa en la experiencia de los pacientes. Gemma Simó, enfermera de práctica avanzada y coordinadora del seguimiento, asegura que "se sienten acompañados y les tranquiliza saber que podemos detectar incidencias más allá de las visitas presenciales". También subraya la importancia del apoyo psicológico y de la coordinación con el Servicio de Psicología Clínica del Hospital de Bellvitge, factores que, según explica, favorecen el compromiso con los cambios de hábitos y el cuidado de la salud a largo plazo.