
Por Virginia Delgado
8 de septiembre de 2026Tener piojos no significa que el cabello esté sucio o tener mala higiene. Esta creencia es uno de los mitos que rodean a estos parásitos, como también lo es que saltan y vuelan.
Para acabar con ellos y prevenir su contagio es importante conocer cómo se transmiten y no esperar a que aparezca el primer picor. Sobre todo, ahora que ha comenzado el cole y en la mayoría de las aulas se convierten en un alumno más.
El contacto directo cabeza con cabeza es su principal vía de transmisión y los niños de entre 3 y 11 años, así como sus familias son quienes los presentan con mayor frecuencia. Además de un cabello a otro, los piojos se pueden transmitir al compartir peines, cepillos, gorros u otros objetos en contacto con el cabello.
El picor no siempre aparece en cuanto nos infestamos. Pueden pasar hasta cuatro semanas en sentir picazón, por lo que se aconseja realizar revisiones periódicas del cabello, prestando atención a zonas como la nuca y detrás de las orejas. Además, conviene usar una lendrera para localizarlos y retirarlos, junto a las liendres.
En cuanto a los tratamientos, para la prevención, se recomienda el uso diario de productos que se aplican sobre el cuero cabelludo y que tienen como función deshidratar y eliminar al piojo que pueda entrar en contacto con la cabeza. Estos productos pueden utilizarse con el cabello seco o mojado.
Para cuando los piojos han aparecido, hay sprays o geles de una única aplicación que actúan sobre la cabeza sin atravesar la piel, por lo que son aptos para toda la familia a partir de los 12 meses. También, en el mercado se ofertan champús que ayudan a retirar fácilmente el producto antipiojos, dejando el cabello limpio y con un olor agradable.