
Por Santiago Melo
30 de octubre de 2026Con la llegada de Halloween, los disfraces, maquillajes y accesorios se convierten en protagonistas de una celebración cada vez más popular entre niños y adultos. Sin embargo, algunos de estos productos pueden suponer riesgos para la salud si no se utilizan correctamente. Desde irritaciones en la piel hasta infecciones oculares y lesiones en la boca, los especialistas recuerdan la importancia de elegir artículos adecuados y seguir unas precauciones básicas para evitar accidentes.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y distintos profesionales sanitarios han difundido una serie de recomendaciones para disfrutar de esta fiesta de forma segura, especialmente en el caso de los niños, que pueden ser más vulnerables a determinados productos y accesorios.
Uno de los principales aspectos que destaca la OCU es el uso de maquillaje infantil. La organización recomienda evitar estos productos en menores de tres años, ya que pueden contener sustancias capaces de provocar irritaciones o reacciones alérgicas. También aconseja no utilizar sangre falsa o decorativa en menores de 14 años.
Para el resto de edades, los expertos recomiendan utilizar cantidades moderadas de maquillaje, elegir productos que indiquen claramente sus ingredientes y evitar aquellos que contengan fragancias, por su potencial para provocar alergias. Además, es importante retirar completamente la pintura al finalizar la celebración y aclarar la piel con abundante agua si aparecen picores o enrojecimiento.
Las lentillas de colores son otro de los complementos habituales de Halloween. Sin embargo, aunque se utilicen únicamente por motivos estéticos y no tengan graduación, siguen siendo productos sanitarios que requieren una adaptación adecuada.
Según datos de General Óptica, siete de cada diez usuarios de lentillas de fantasía las adquieren sin una valoración profesional previa, una práctica que puede aumentar el riesgo de molestias, irritaciones e infecciones oculares.
Viviana Outeda Domínguez, óptica-optometrista de General Óptica, recuerda que cada ojo tiene características diferentes y que una lentilla adecuada para una persona puede no serlo para otra. Por ello, recomienda acudir a un establecimiento especializado y consultar con un profesional antes de utilizarlas, especialmente si es la primera vez que se llevan lentes de contacto.
Entre las principales precauciones destaca lavarse y secarse bien las manos antes de manipularlas, no compartirlas con otras personas y respetar el tiempo máximo de uso recomendado. Tampoco deben limpiarse con agua del grifo ni con saliva, y es importante retirarlas antes de dormir.
Los especialistas también aconsejan colocar las lentillas antes de maquillarse y quitarlas antes de desmaquillarse, para evitar que los productos cosméticos entren en contacto con los ojos.
Si aparecen dolor, enrojecimiento intenso, visión borrosa o molestias persistentes, se deben retirar inmediatamente y buscar atención profesional, ya que una mala utilización puede provocar lesiones en la córnea y otras complicaciones.
Los colmillos de vampiro y otros complementos que se colocan sobre los dientes también pueden provocar problemas si no están diseñados para su uso en la boca o se utilizan de forma incorrecta.
El doctor Ignacio Domenech, de Clínica Dental Domenech, advierte de que una mala adaptación puede ejercer demasiada presión sobre los dientes y las encías, provocando dolor, irritación o pequeñas lesiones. Por este motivo, recomienda no forzar los accesorios si no encajan correctamente o dificultan el cierre de la boca.
Uno de los principales peligros es utilizar pegamentos inadecuados para fijarlos. Los expertos advierten de que nunca deben emplearse adhesivos domésticos o productos de bricolaje sobre los dientes, ya que pueden dañar las superficies dentales, irritar los tejidos y dificultar la retirada del complemento.
"Nunca deberíamos recurrir a un pegamento doméstico para fijar un colmillo o una pieza decorativa a los dientes. La boca es una zona especialmente sensible y cualquier producto que se introduzca en ella debe ser adecuado para ese uso", explica Domenech.
Si una pieza queda atascada, no debe retirarse a la fuerza. Además, si aparece dolor persistente o se produce alguna lesión dental, es aconsejable acudir al dentista. En caso de dificultad para respirar o atragantamiento, se debe solicitar atención urgente.
En definitiva, los especialistas coinciden en que la seguridad debe estar por encima del aspecto estético del disfraz. Elegir productos adecuados para cada edad, comprobar sus materiales y utilizarlos siguiendo las instrucciones permite reducir los riesgos y disfrutar de Halloween sin comprometer la salud.