
Por Medicina Responsable
3 de junio de 2026“Quemar grasa mientras duermes”, “adelgazar sin esfuerzo” o “reducir cintura y abdomen”. Con mensajes de este tipo se comercializan en internet decenas de parches adelgazantes que prometen resultados rápidos y sin necesidad de dieta o ejercicio. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), sin embargo, advierte de que estos productos no han demostrado eficacia científica y denuncia que muchas de sus alegaciones incumplen la normativa vigente.
La organización recuerda que estos parches no son medicamentos, por lo que no pueden atribuirse efectos sobre la salud ni considerarse necesariamente más seguros. Aun así, una sencilla búsqueda en plataformas de venta online permite encontrar productos que aseguran activar el metabolismo, reducir el volumen del abdomen, la cintura o la zona lumbar, o incluso imitar los efectos de medicamentos para la obesidad como Ozempic o Wegovy.
Muchos de estos productos se anuncian incluso acompañados de imágenes con el antes y el después y mensajes como “ayudan a mantenerse delgado sin dietas estrictas ni ejercicio intenso” o “adecuados para personas sedentarias, frágiles u obesas”.
Según explica la OCU, los ingredientes declarados en el etiquetado de estos parches son extractos vegetales y sustancias de uso cosmético utilizadas habitualmente como acondicionadores de la piel. La organización subraya que ninguno de ellos tiene un efecto adelgazante demostrado, y menos aún cuando se aplica de forma tópica.
Por ello, ha comunicado esta situación a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), al considerar que estas alegaciones incumplen el Real Decreto 1907/1996 sobre publicidad y promoción comercial de productos con pretendida finalidad sanitaria.
En concreto, OCU señala que se infringen los artículos 4.2 y 4.13 de la normativa, al atribuir a estos productos propiedades adelgazantes (expresamente prohibidas) y al utilizar el término “natural” vinculado a supuestos efectos para perder peso. Además, la organización advierte de que estos productos no son necesariamente inocuos y pueden provocar irritaciones, alergias o reacciones cutáneas, especialmente cuando su composición no está claramente identificada.
OCU alerta también de que la propia publicidad minimiza cualquier posible efecto adverso y presenta estos productos como completamente seguros por el mero hecho de calificarse como “naturales”.
Tras las advertencias de la organización, comercios online como Amazon han retirado algunos de estos productos de su catálogo, aunque continúan apareciendo nuevas ofertas similares en otras plataformas de venta online.
Para OCU, esta situación pone de manifiesto la necesidad de reforzar los controles sobre la publicidad en internet y exigir el cumplimiento estricto de la normativa para proteger la salud y los derechos de los consumidores.