
Por Virginia Delgado
6 de mayo de 2026Cuando nos torcemos un pie, el remedio que ponemos es hielo en la zona dolorida y colocarlo en alto. Erróneamente pensamos que es poca cosa, pero puede ser que el problema vaya a más y, como señala el doctor Ghassan Elgeadi Saleh, jefe de Servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica de los Hospitales Quirónsalud San José y Quirónsalud Valle del Henares, “sea una bomba de relojería para tu cuerpo”.
Y es que un esguince mal curado afecta a la pisada y puede ser el origen de una lumbalgia o una cervicalgia (dolor en la zona del cuello) e incluso puede acarrear problemas de rodilla. “Aunque la piel ya no esté morada, puede seguir abierto”, indica el doctor.
El especialista explica que, si tenemos molestias en el tobillo al dar los primeros pasos del día, si se hincha después de caminar o al finalizar la jornada o si nos da la sensación de que se dobla, podemos tener esta dolencia. Ante ello, hay que ponerse en tratamiento, no sin antes realizar una exploración física y, si fuera necesario, una ecografía o resonancia. “El tratamiento de un esguince mal curado no es estándar; depende del daño estructural que encontremos”, añade el doctor Elgeadi Saleh.
Para su cura, el traumatólogo habla de una “protección inteligente”. Con ello, se refiere al uso de una tobillera elástica graduable. “Es una excelente aliada. A diferencia de un vendaje rígido, permite el movimiento, pero ofrece esa compresión que ayuda a los sensores del tobillo a estar alerta”, comenta. También, recomienda sesiones de fisioterapia. “No basta con estirar, hay que hacer ejercicios de equilibrio sobre superficies inestables para resetear la comunicación entre el tobillo y el cerebro”, añade.
Para casos de grado III o lo que se denomina inestabilidad crónica severa, que se produce cuando el ligamento está prácticamente desaparecido, el especialista aconseja la artroscopia. “Es una cirugía mínimamente invasiva con en la que se realizan reparaciones ligamentarias con pequeñas incisiones que permiten volver a caminar mucho antes que la cirugía abierta de antaño”, explica.
El doctor Elgeadi Saleh insiste en que un esguince “no es una lesión menor”. “Si tu tobillo te avisa con dolor o inestabilidad, es porque sus defensas naturales están fallando. Ignorarlo hoy puede significar una artrosis prematura mañana. El objetivo de la traumatología moderna no es que camines, sino que vuelvas a correr, saltar y moverte con la seguridad de que tu base es sólida”, concluye.
Doctor Ghassan Elgeadi Saleh, jefe de Servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica de los Hospitales Quirónsalud San José y Quirónsalud Valle del Henares.