
Por Medicina Responsable
29 de abril de 2026Con motivo de la Semana Mundial de la Inmunización, que se celebra cada año del 24 al 30 de abril por iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la compañía biofarmacéutica MSD ha puesto en marcha la campaña “Comprometidos con cada generación”, una iniciativa respaldada por 52 entidades sociosanitarias que pretende reforzar el valor de la vacunación en todas las etapas de la vida.
La campaña pone el foco en la necesidad de mantener una protección adecuada desde la infancia hasta la edad adulta y la vejez, con el objetivo de garantizar un futuro más saludable para la población. Según resalta la compañía, la inmunización no solo resulta esencial para prevenir enfermedades infecciosas, sino también para favorecer un envejecimiento activo y reducir la presión sobre los sistemas sanitarios.
El director médico de MSD en España, Joaquín Mateos, subraya la importancia de ampliar la mirada sobre la vacunación más allá de la infancia. “La inmunización es una herramienta clave para proteger la salud en todas las fases de nuestra vida, desde la infancia hasta la edad adulta”, afirma. En este sentido, añade que la compañía está “comprometida con la prevención a lo largo de toda la vida, lo que incluye la etapa adulta”.
Mateos destaca además que conservar un buen estado de salud en edades avanzadas resulta determinante para la calidad de vida de la población. “Mantener una buena salud es fundamental para favorecer un envejecimiento saludable y activo, reduciendo así el impacto de enfermedades que pueden llegar a ser graves en las personas mayores”, señala.
La campaña se lanza en un contexto marcado por el progresivo envejecimiento de la población mundial. Según los datos recogidos por MSD, por primera vez en la historia las personas mayores de 65 años superan en número a los niños menores de cinco años. Además, para 2030 casi mil millones de personas pertenecerán a este grupo de edad, una transformación demográfica con importantes implicaciones para la salud pública.
Entre los factores asociados al envejecimiento figura la llamada inmunosenescencia, el deterioro natural del sistema inmunitario con el paso del tiempo. Este proceso incrementa la vulnerabilidad frente a infecciones, enfermedades autoinmunes y determinados tipos de cáncer. En este escenario, la vacunación se presenta como una herramienta preventiva especialmente relevante.
Según expone la compañía, la inmunización en adultos no solo protege frente a enfermedades infecciosas, sino que también puede contribuir a la prevención de patologías crónicas, mejorar la salud general y fortalecer la capacidad del organismo para responder ante nuevas amenazas sanitarias. Todo ello convierte la vacunación en una estrategia clave para promover un envejecimiento saludable.
El impacto positivo de las campañas de inmunización también tiene una dimensión económica. MSD cita un informe de la Office of Health Economics (OHE), según el cual los programas de vacunación pueden generar retornos de hasta 19 veces la inversión inicial. Ese beneficio se produciría gracias a la reducción de costes sanitarios y a las ventajas sociales y económicas derivadas de una población más sana.
En cuanto a la situación en España, el texto destaca que el país mantiene coberturas de vacunación elevadas en la población infantil. Sin embargo, advierte de que este año se ha perdido el estatus de libre de sarampión, lo que evidencia la necesidad de reforzar las estrategias de control frente a esta enfermedad prevenible mediante vacunas.
El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP) ha alertado de que “la eliminación del sarampión no es irreversible”, por lo que considera necesaria una respuesta coordinada entre el Ministerio de Sanidad, las comunidades autónomas, organismos internacionales y sociedades científicas.
Entre las medidas planteadas figura garantizar coberturas altas, cerrar brechas existentes y adaptar el calendario vacunal a la situación epidemiológica actual. En ese marco, se incluye la recomendación de adelantar la segunda dosis de la vacuna triple vírica a los 24 meses con el fin de reforzar la protección infantil y limitar la transmisión del virus.
En paralelo, la vacunación en la población adulta continúa siendo un desafío. Los datos más recientes reflejan un ligero descenso en las coberturas de las personas mayores respecto a la temporada anterior. La protección frente al neumococo en mayores de 65 años se sitúa por debajo del 49%, mientras que la vacunación antigripal supera el 60% en ese grupo de edad.
La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) recuerda que la inmunización constituye “uno de los pilares fundamentales para promover un envejecimiento saludable” y recomienda mantener al día las vacunas en los adultos mayores, especialmente la del neumococo en personas de 65 años o más y en quienes presentan condiciones de riesgo.