
Por Medicina Responsable
3 de noviembre de 2026Kiko Rivera continúa recuperándose del segundo ictus que sufrió el pasado mes de julio. El DJ, de 42 años, ha relatado en una entrevista con Pablo Motos en El Hormiguero, emitida el 2 de noviembre en Antena 3, cómo vivió el episodio y las secuelas que todavía afectan a su vida cotidiana. "El primero fue fuerte, el segundo fue más fuerte todavía", reconoció al recordar los dos accidentes cerebrovasculares que ha sufrido desde 2022.
El segundo episodio ocurrió el 19 de julio, cuando se encontraba trabajando en Vigo. Según explicó en El Hormiguero, comenzó a sentirse extraño durante una actuación y tenía dificultades para responder cuando su pareja, Lola García, intentaba hablar con él. A la mañana siguiente despertó con la parte izquierda del cuerpo adormecida, pero inicialmente atribuyó esa sensación a una mala postura. "Nunca pensé que la vida me fuera a castigar dos veces", reconoció al recordar aquel momento.
Pese a los síntomas, tomó un avión de regreso. Al aterrizar, las dificultades para caminar eran evidentes y acudió al hospital, donde le confirmaron que había sufrido un segundo ictus. Durante su entrevista, reconoció el miedo que le provocó conocer el diagnóstico: "Yo pensé que del segundo me quedaba en el sitio".
Las secuelas que todavía presenta
Tres meses después, Rivera reconoce que no se ha recuperado por completo. "No estoy bien del todo. La pierna me falla, me falla el brazo izquierdo", explicó. También describió problemas para mantener la atención: "Hay veces que cuando me pego mucho rato hablando con alguien desconecto".
"Aparentemente no tengo ninguna secuela visible, pero internamente estoy jodido", añadió.
Las consecuencias de un ictus dependen de la zona cerebral afectada y de la gravedad del episodio. Pueden incluir alteraciones de fuerza, sensibilidad, lenguaje, memoria o atención. En el caso de Rivera, no se ha hecho público un informe médico que permita precisar el tipo de ictus ni el alcance de las lesiones.
Dos ictus y otros antecedentes de salud
El primer ictus de Kiko Rivera se produjo en octubre de 2022, cuando fue hospitalizado en Sevilla. En julio de 2023 también se sometió a un cateterismo por un problema cardíaco que comunicó públicamente.
Tras el segundo episodio, permaneció ingresado hasta el 26 de julio y canceló su gira para centrarse en la recuperación.
Durante su entrevista en El Hormiguero, también habló de la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial y el colesterol elevado que padece. Estas condiciones son relevantes para la salud cardiovascular, aunque no permiten determinar por sí solas la causa concreta de sus ictus.
El artista aseguró que ha dejado de fumar, no consume alcohol y está intentando mejorar su alimentación. También explicó que su neurólogo le ha recomendado reducir el tiempo que pasa de forma continuada frente al ordenador, herramienta que utiliza habitualmente para producir música.
Las señales de alerta que no supo identificar
Pese a haber sufrido un ictus en 2022, Kiko Rivera no reconoció inicialmente las señales del segundo. Su pareja llegó a pensar que había bebido alcohol al observar sus dificultades para responder, un detalle que refleja cómo algunos síntomas pueden confundirse con otras situaciones y retrasar la búsqueda de atención médica.
La aparición repentina de dificultades para hablar o comprender, pérdida de fuerza o sensibilidad en un lado del cuerpo, alteraciones de la visión o problemas de equilibrio debe considerarse una señal de alarma. Ante estos síntomas, es fundamental llamar inmediatamente al 112, incluso si desaparecen. El tiempo transcurrido hasta recibir asistencia puede resultar decisivo para el tratamiento y la recuperación.