
Por Virginia Delgado, Santiago Melo
1 de julio de 2026La Agencia Estatal de Meteorología ha informado de que hay hasta un 70% de probabilidades de que este verano sea más caluroso de lo habitual.
Este aviso nos sirve para ponernos en alerta ante un problema que puede afectarnos casi sin darnos cuenta y llegar a ser grave: la deshidratación.
Las altas temperaturas hacen que sudemos, lo que implica pérdida de agua de nuestro organismo. Si a esto le sumamos una ingesta hídrica deficiente, en nuestro cuerpo se puede llegar a producir una mayor concentración de sustancias, como la creatinina, la urea, el sodio, que implica la aparición de cólicos nefríticos y biliares, así como afecciones prostáticas.
La hidratación evita estos problemas. Sobre todo, una hidratación proactiva, esto es, sin esperar a tener sed, siempre evitando bebidas gaseosas y azucaradas.