
Por Clara Arrabal
9 de septiembre de 2026El verano de 2026 acaba con un dato desalentador: 389 personas han perdido la vida en piscinas, playas y embalses españoles. Además, a eso se le suma que no hay ninguna partida presupuestaria a nivel estatal para prevenir estas cifras tan alarmantes y que los expertos esperan que el número de fallecidos continúe aumentando.
"Si se sigue sin actuar, seguramente cerremos este año como el peor desde que hay registros o el segundo peor, en todo caso", explica a Medicina Responsable el presidente de la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS), la entidad que se encarga de recopilar estos datos de manera mensual y que en agosto ha documentado 80 nuevas muertes. Así, Gómez Mayor reclama al Gobierno un Plan Nacional de Prevención de Ahogamientos, "al igual que hay en el campo de los accidentes de carretera", y le tiende la mano en materia de asesoramiento. "Nosotros, desde la federación estatal, estamos dispuestos a dar el 200% porque nuestro objetivo es caminar de su mano".
Mientras tanto, las cifras de ahogamiento se consolidan ya "como un problema de salud pública", según sostiene el experto. De hecho, este 2026 ha registrado 92 fallecidos en junio, 92 en julio y 80 en agosto, lo que le convierte en el más mortífero dede que comenzaron los registros el pasado año 2015. "Lamentamos que no existan un plan específico, sobre todo en momentos de ocio o vacacionales ya que, hay que recordar, somos el segundo país más visitado del mundo y con gran afluencia de turismo, por lo que esa afectación en nuestra imagen es potente".
Este verano han muerto 264 personas ahogadas en España, 34 más que en el verano de 2025. ¿Estamos ante un repunte puntual o ante una tendencia que debería preocuparnos seriamente?
Los datos en este sentido son claros: deberían preocuparnos. Y no es una opinión, ni un parecer personal; es completamente objetivo. En lo que llevamos de año hemos tenido 389 ahogamientos, de los cuales 264 han sido en junio, julio y agosto. Esto significa que hemos aumentado en 2026 un 15% las muertes si lo comparamos con el año anterior, lo que equivale a 34 personas ahogadas más.
A 31 de agosto ya sumábamos casi 400 fallecidos. ¿Qué cifra esperan alcanzar a final de año? ¿Existe el riesgo de que 2026 termine entre los más mortíferos de la serie histórica?
Ojalá no suceda, pero si no se implementa ningún tipo de actuación ni activación para que los números se reduzcan, esperamos que el aumento sea progresivo. De hecho, creemos que este 2026 será, si no el más mortífero, el segundo peor en cuanto a índice de ahogamientos desde que tenemos datos.
La mayoría de las víctimas son hombres y las franjas de edad más afectadas son las de mayor edad. ¿Estamos ante un problema de salud pública vinculado al envejecimiento de la población?
No podemos afirmarlo a ciencia cierta, pero si es objetivo que desde los 55 a los 75 años es donde mayor número de fallecidos tenemos. ¿Por qué? Sabemos que se presentan bastantes enfermedades cardiovasculares, también podría ser por la falta de entrenamiento en estas edades y, por supuesto, por el componente cultural. Los hombres, en este sentido, somos más osados o atrevidos, si esas son las palabras adecuadas.
Respecto al lugar, más de la mitad de los ahogamientos de agosto se produjeron fuera de las playas. ¿Estamos equivocando el foco al asociar la prevención de ahogamientos principalmente con las playas y las banderas?
Aunque fuera así, donde mayor número de ahogamientos hay es en espacios que no están vigilados. Es verdad que en estos meses el foco está en las playas y, estén vigiladas o no, me gustaría hacer una reflexión: nuestro sistema de vigilancia allí es un poco difuso.
Hay zonas en las que tenemos uno o dos socorristas en toda la extensión de la playa y esto para una sola persona es imposible. Vete a una del levante en pleno agosto, por ejemplo. Sin embargo, en otras zonas de España tienen más soluciones y ya se aplican diferentes métodos. En el norte, por ejemplo, conseguimos aumentar el foco en la prevención ya que se acota mejor la zona de vigilancia.
¿Y en el resto de zonas no vigiladas? ¿Qué medidas hay en pantanos, ríos o lagos?
Está claro que en ríos, pantanos, embalses o lagos tenemos muchos ahogamientos, pero vigilar todo también es imposible. Las campañas que habría que implementar pueden ser un reflejo de las que se han realizado en tráfico. Es más un acto de concienciación en nuestra propia cultura, que uno de vigilancia puro y duro.
¿Y qué papel tiene la tecnología en este sentido? ¿Podría ser útil en esta labor?
Sí, en España ya hay espacios en los que la tecnología está ganando mucho terreno en materia de prevención. A día de hoy, tenemos drones que funcionan con Inteligencia Artificial y que pueden estudiar el patrón de comportamiento de los bañistas y, si es peligroso, avisar directamente al socorrista antes de que se produzca la tragedia. Esto se está comenzando a implementar, aunque aún nos queda mucho camino para instaurarlo definitivamente.
¿Debería existir un Plan Nacional de Prevención de Ahogamientos con objetivos cuantificables, financiación específica y responsabilidades para Gobierno, comunidades autónomas y ayuntamientos?
Sí. 100%. No estamos hablando de unos datos que no sean alarmantes, sino de casi 400 fallecidos. Si comparamos las veces que nos bañamos en la playa y las veces que cogemos el coche, nos damos cuenta de que, en proporción y teniendo en cuenta el prisma de la incidencia, tenemos más ahogados que fallecidos en accidentes de tráfico. ¿Qué más hace falta para diseñar un Plan Nacional?
Hablemos de dinero: ¿cuánto se está invirtiendo actualmente? ¿Han pedido al Gobierno una partida presupuestaria específica?
Es una pregunta interesante, y la respuesta es bastante triste. Para tratar este tema nos tenemos que ir a un problema de base: tenemos 17 comunidades y 2 ciudades autónomas, y en cada una existe una legislación o normativa. Es decir, no hay ningún paraguas común, como en el caso de las campañas de tráfico, por lo que consideramos que debería ser el Gobierno quien tome las riendas del problema y nosotros, desde la federación estatal, estaremos dispuestos a dar el 200% para asesorarle y ofrecer guías de actuación.
A nivel de prevención, el presupuesto o la inversión es nula, salvo los servicios de prevención en socorrismo, pero esos son más a nivel operativo o de vigilancia. En temas de concienciación, las campañas las hacemos nosotros, pero nuestro objetivo es ir de la mano del Gobierno.