logo_medicina
Síguenos

¿Cuánto debería medir tu almohada para descansar bien?

Elegir mal la almohada puede acabar en dolor de cuello, rigidez al despertar, cefaleas y sensación poco descanso. Los fisioterapeutas recuerdan que la altura y la firmeza deben adaptarse a la postura en la que se duerme con más frecuencia

Compartir
¿Cuánto debería medir tu almohada para descansar bien?

Por Santiago Melo

2 de marzo de 2026

Un descanso adecuado mejora la concentración, el estado de ánimo y el rendimiento diario, además de contribuir al buen funcionamiento del sistema inmunológico. Y, dentro de los elementos que influyen en esa recuperación, la almohada juega un papel más importante del que muchas personas creen.

Carlos Romero, catedrático de Fisioterapia de la Universidad Europea, explica que su función principal es mantener la columna vertebral alineada mientras descansamos. Cuando no se consigue, pueden aparecer “dolor, rigidez matutina, cefaleas ocasionales, señales de poco descanso y hasta molestias en los hombros”. También subraya que “la elección de la almohada en base a su altura y firmeza afecta directamente a la alineación de la columna cervical durante el sueño”.

El especialista advierte de que una mala elección no solo provoca molestias puntuales. “Una almohada incorrecta puede generar alteraciones y desequilibrios en la curvatura de la columna cervical durante periodos de tiempo demasiado prolongados”. En cambio, “la almohada adecuada puede reducir el dolor y la rigidez de cuello y, desde luego, mejorar la calidad del sueño”.

Aunque cada persona tiene necesidades diferentes, el especialista sitúa un punto de referencia claro: de media, la altura óptima ronda los 10 centímetros. Eso sí, insiste en que la postura resulta determinante. En quienes duermen boca arriba, una altura media ayuda a sostener el cuello y mantener la columna cervical en una posición neutral, sin empujar la cabeza hacia delante ni dejarla caer hacia atrás.

Para las personas que duermen de lado, el criterio cambia. La almohada debe garantizar una posición neutra y evitar que el cuello se incline hacia un lado. Si es demasiado alta, puede provocar una flexión lateral excesiva, con dolor cervical y sobrecarga. En este caso, Carlos Romero recomienda una almohada más firme, capaz de mantener estable la cabeza durante la noche y evitar que se hunda en exceso.

Sobre dormir boca abajo, el mensaje es más tajante. El experto lo desaconseja porque obliga a mantener el cuello en rotaciones máximas durante horas, algo que puede causar rigidez y dolor al despertar. Si alguien no puede evitar esa postura, la recomendación es optar por una almohada muy delgada o incluso prescindir de ella para reducir la tensión cervical.

Además de la elección, también importa el estado de la almohada. Renovarla cada 12 a 18 meses es una recomendación habitual, ya que con el uso pierde forma y capacidad de soporte. Despertarse con cuello duro, dolor de espalda o dolor de cabeza puede ser una señal de que conviene cambiarla, al menos para descartar que el problema esté en la cama. También puede ser relevante en personas con asma o alergias, porque con el tiempo se acumulan ácaros y restos orgánicos.

El especialista recuerda que el descanso no depende solo del colchón o la almohada. La higiene del sueño también cuenta: reducir la exposición a luz artificial, evitar pantallas antes de acostarse, mantener horarios estables y no cenar pesado. Un ambiente oscuro y tranquilo ayuda a regular el sueño y a prevenir trastornos.



Te puede interesar
investigadores-espanoles-descubren-que-los-anticuerpos-contra-la-covid-pueden-durar-hasta-dos-anos-1665654480736
Descubren que los anticuerpos contra la Covid pueden durar hasta dos años
250000-menores-5-anos-hospitalizados-europa-virus-respiratorio-sincitial
250.000 menores de 5 años son hospitalizados en Europa cada año por el virus respiratorio sincitial
francia-espana-comparten-medicos
Francia y España compartirán médicos y enfermeros en emergencias sanitarias