logo_medicina
Síguenos

Sanidad publica el Estatuto Marco: las claves del nuevo texto y por qué chocan con las peticiones de los médicos

El documento no ha frenado las protestas del colectivo, que mantiene la convocatoria de huelga al considerar insuficientes las medidas sobre jornada, guardias y reconocimiento profesional

Compartir
Sanidad publica el Estatuto Marco: las claves del nuevo texto y por qué chocan con las peticiones de los médicos
Fotografía de Mónica García, ministra de Sanidad. Fuente: Europa Press.

Por Nuria Cordón

5 de junio de 2026

El Ministerio de Sanidad ha publicado este viernes el texto del nuevo Estatuto Marco, apenas unos días después de su aprobación por el Consejo de Ministros y con el rechazo frontal de los médicos, que acusan al Gobierno de sacarlo adelante “a sus espaldas”. Por ello, han decidido mantener las movilizaciones y la huelga convocadas para la semana del 15 de junio.

Además, tanto CESM como otras organizaciones, entre ellas la Asociación MIR España, AMYTS y la Organización Médica Colegial (OMC), han advertido de que el texto sigue sin responder a cuestiones que consideran fundamentales, como el reconocimiento de la singularidad de la profesión médica, la regulación de las jornadas y guardias, la mejora de las condiciones laborales o la adopción de medidas que contribuyan a retener profesionales en el Sistema Nacional de Salud.

Por su parte, el Ministerio defiende que la reforma busca actualizar una ley que considera desfasada tras más de veinte años de vigencia e introducir mejoras en materias como la jornada laboral, la salud mental de los profesionales, la temporalidad o la conciliación. Estos son los cambios que ha incorporado.

Límite de 45 horas semanales

Uno de los más destacados es la reducción del límite máximo de jornada semanal de las 48 horas fijadas por la normativa europea a un máximo de 45 horas. El Ministerio presenta esta medida como una mejora de las condiciones laborales y un paso hacia una menor dependencia de las guardias como mecanismo ordinario de organización asistencial.

Sanidad sostiene que la reducción de jornada contribuirá a mejorar la salud laboral de los profesionales y a favorecer una organización más sostenible de los servicios de salud. Sin embargo, los sindicatos consideran que sigue siendo insuficiente y van más allá: buscan una jornada equiparable a la del resto de profesionales y que las horas de más sean consideradas extraordinarias para que no acumulen semanas con una carga asistencial muy elevada.

Más regulación para las guardias

El texto también establece límites expresos para las guardias, refuerza las garantías de descanso y prevé que cualquier superación excepcional de los límites requiera el consentimiento del profesional y la evaluación de los servicios de prevención de riesgos laborales. Además, reconoce la necesidad de adaptar las plantillas y modelos organizativos en aras de disminuir la dependencia estructural de las guardias y reforzar la protección de la salud de los profesionales.

No obstante, este sigue siendo uno de los aspectos más controvertidos para las organizaciones médicas, que consideran que el texto no resuelve de manera suficiente el problema de las jornadas prolongadas. Así, reclaman que las guardias dejen de formar parte de la jornada ordinaria y se consideren extraordinarias, voluntarias, remuneradas por encima de la hora ordinaria y con cotización plena para la jubilación.

Los años MIR contarán para los trienios

Una de las reivindicaciones históricas de los residentes que sí recoge el texto es el reconocimiento del periodo de formación sanitaria especializada a efectos de antigüedad, estableciendo que el tiempo de residencia computará para el cobro de trienios siempre que se haya obtenido el título de especialista. De esta manera, los años dedicados al MIR ya no serán un periodo sin efectos a la hora de calcular determinados complementos vinculados a la antigüedad.

Aunque sindicatos lo valoran positivamente, creen que resulta insuficiente para responder a las reivindicaciones del colectivo, entre las que figuran mejoras retributivas, una regulación específica de las guardias y una mayor protección frente a la sobrecarga laboral.

Nueva clasificación profesional

El Ministerio plantea una nueva clasificación profesional vinculada al Marco Español de Cualificaciones para el Aprendizaje Permanente (MECU), con la que los médicos especialistas pasarían a situarse en los niveles más altos. Según Sanidad, el objetivo es adaptar la clasificación profesional a la realidad académica y formativa, y reconocer la titulación universitaria y la especialización.

Precisamente este es otro de los puntos que más rechazo ha generado entre las organizaciones médicas, pues consideran que no reconoce adecuadamente el nivel de responsabilidad, formación y especialización de los facultativos y han defendido la creación de una categoría diferenciada (denominada por algunas organizaciones como A1 Plus) que refleje las particularidades del ejercicio médico.

Docencia e investigación como tiempo de trabajo

El Estatuto reconoce como tiempo de trabajo efectivo determinadas actividades de docencia, investigación, gestión y tutoría cuando sean desarrolladas dentro de la organización sanitaria y; aunque las organizaciones médicas valoran este reconocimiento, recuerdan que buscan la mejora global de las condiciones laborales y retributivas.

Más protección de la salud mental

Por primera vez, el Estatuto incorpora referencias específicas a la salud mental de los profesionales y obliga a abordar factores psicosociales y organizativos que afecten a su bienestar. También introduce el concepto de carga horaria excesiva como indicador que requerirá intervención preventiva y medidas correctoras.

En este sentido, los sindicatos llevan tiempo reclamando acciones más ambiciosas contra el agotamiento profesional, entre ellas la reducción efectiva de la sobrecarga asistencial, la limitación de las jornadas prolongadas y el reconocimiento del médico como profesión de riesgo.

Conciliación y desconexión digital

La reforma reconoce el derecho a la desconexión digital, amplía medidas de conciliación y contempla la posibilidad de exención de guardias o turnos nocturnos en determinados supuestos. También contempla el derecho a conocer con antelación la planificación anual de la jornada.

Las organizaciones profesionales, por su parte, consideran que la conciliación difícilmente podrá mejorar mientras persistan las jornadas prolongadas, la escasez de plantillas y la elevada presión asistencial que denuncian en numerosos servicios y centros sanitarios.

Fin de la temporalidad estructural

El nuevo Estatuto endurece además los mecanismos para reducir la temporalidad en los servicios, obligando a convocar procesos selectivos de manera periódica para cubrir plazas estructurales y fijando una periodicidad máxima de dos años para las ofertas públicas. Así pretende garantizar una mayor estabilidad laboral y evitar situaciones prolongadas de temporalidad que han afectado durante años a miles de profesionales.

Las cuestiones que siguen generando debate

Pese a las novedades introducidas, los representantes de los facultativos consideran que el texto sigue sin dar respuesta a algunas de sus principales reivindicaciones y mantienen que el nuevo Estatuto Marco no reconoce plenamente la singularidad de la profesión. También reclaman un estatuto propio con el que negociar de forma diferenciada las guardias, la jornada laboral, la responsabilidad profesional o la formación especializada, una posibilidad que el Ministerio ha rechazado reiteradamente.

Tampoco figura el reconocimiento de la profesión de riesgo, una medida que los sindicatos consideran esencial para permitir fórmulas de jubilación anticipada similares a las existentes en otros sectores. Respecto a esta última, Sanidad argumenta que depende de la normativa de Seguridad Social y queda fuera del ámbito del Estatuto Marco, aunque plantea estudiar alternativas junto a los ministerios competentes. Asimismo, el colectivo médico denuncia tampoco aborda la recuperación del poder adquisitivo perdido desde 2010 ni incorpora un plan para afrontar la falta de especialistas.

La publicación del borrador en información pública llega, además, cuando CESM y el resto de organizaciones convocantes mantienen la semana de huelga prevista para junio y estudian nuevas medidas de presión, incluida una posible huelga indefinida si no se abre una negociación específica con el colectivo médico.

El presidente de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), Miguel Lázaro, aseguró esta semana a Medicina Responsable que la aprobación del anteproyecto no frenará las movilizaciones. “Vamos a mantener y reforzar las movilizaciones. Este partido no ha acabado”, afirmó. 



Te puede interesar
las-cinco-claves-de-la-nueva-ley-de-salud-sexual-y-reproductiva-1652871079558
Las cinco claves de la nueva Ley de salud sexual y reproductiva
huelga-irresponsable
Una huelga irresponsable
mindfulness-para-trauma
Mindfulness, el secreto para superar el trauma y los problemas de salud mental de los jóvenes