
Por Santiago Melo
7 de agosto de 2026La profesión médica vuelve a elevar la presión sobre el Ministerio de Sanidad ante la falta de avances en la negociación del Estatuto Marco. Una encuesta realizada por la Agrupación Profesional por un Estatuto Médico y Facultativo (APEMYF) entre el 27 de julio y el 4 de agosto refleja que más del 60% de los participantes considera la huelga indefinida total como la mejor estrategia para lograr un marco regulador propio.
La doctora Ángela Hernández, secretaria general del sindicato madrileño Amyts, explica a Medicina Responsable que el malestar entre médicos y facultativos ha ido aumentando durante los últimos meses. Aunque recuerda que una encuesta no determina por sí sola las decisiones que tomarán las organizaciones profesionales, considera que sus resultados muestran que “la profesión médica ha despertado” y que existe voluntad de que las reivindicaciones “no se queden en nada” ni a nivel estatal ni autonómico.
Junto a la huelga indefinida total, más del 25% de los encuestados se decanta por un modelo de huelga indefinida intermitente y progresiva. Hernández señala que la primera opción se considera una medida de máxima presión y que hasta ahora las organizaciones habían optado por incrementar las movilizaciones de forma gradual. Sin embargo, sostiene que “desde abril la puerta del Ministerio está completamente cerrada” y que los encuentros mantenidos tampoco han producido compromisos concretos.
El rechazo al Anteproyecto de Estatuto Marco se centra especialmente en las condiciones laborales que afectan de manera específica a médicos y facultativos. Entre las cuestiones consideradas prioritarias aparecen la regulación de las guardias, la duración de la jornada, los descansos, la jubilación, el reconocimiento profesional y las condiciones retributivas. La encuesta recoge además un respaldo prácticamente unánime a la creación de un Estatuto propio.
Uno de los puntos que genera mayor enfrentamiento es la jornada laboral. La secretaria general de Amyts critica que la legislación permita actualmente alcanzar, según el sistema de cómputo vigente, jornadas de hasta 96 horas semanales en determinados periodos y que la nueva propuesta pueda reducir este máximo a 75 horas. “Es una mejora”, admite, pero defiende que los médicos no deberían tener que aceptar jornadas diferentes a las del resto de trabajadores. A ello suma unas guardias obligatorias que, según denuncia, se mantienen hasta determinadas edades y se remuneran por debajo de la hora ordinaria.
La encuesta también muestra que el 94% de los participantes estaría dispuesto a renunciar voluntariamente a peonadas, módulos, doblajes y otras actividades extraordinarias. Hernández recuerda que estas tareas son voluntarias y advierte de que la asistencia sanitaria no puede seguir dependiendo de forma permanente del “sobreesfuerzo y la sobrecarga” de las plantillas. A su juicio, los problemas que se repiten cada verano y cada invierno no pueden considerarse episodios puntuales, sino “un déficit estructural”.
De cara a los próximos meses, el 73% de los participantes en la encuesta sitúa octubre como la fecha preferida para iniciar una eventual huelga, aunque en las respuestas abiertas algunos profesionales incluso plantean adelantar las movilizaciones.
La dirigente sindical también ha respondido a las recientes declaraciones de la ministra de Sanidad, Mónica García, quien aseguró haberse “dejado la piel” en la reforma del Estatuto Marco. Ángela Hernández considera que la actuación del Ministerio y de la propia ministra durante el proceso “deja muchísimo que desear” y reprocha a Sanidad haber generado expectativas que posteriormente no se han materializado.
Según recuerda, fue la propia ministra quien planteó en 2024 la posibilidad de acabar con las guardias de 24 horas, lo que despertó entre los profesionales la expectativa de poder negociar una jornada más homologable a la del resto de trabajadores. Hernández sostiene que, posteriormente, el Ministerio se encontró con dificultades presupuestarias, desacuerdos con otros departamentos y falta de entendimiento con las comunidades autónomas.
La secretaria general de Amyts también critica algunas declaraciones realizadas por García durante los últimos meses y recuerda que el sindicato ya solicitó su dimisión. Considera además que el conflicto ha alcanzado ya una dimensión que supera a las organizaciones que inicialmente impulsaron las movilizaciones. “El genio ha salido de la botella y volverlo a meter dentro va a costar mucho”, afirma.
APEMYF prevé trasladar los resultados de la encuesta al resto del Comité de Huelga de médicos y facultativos durante la primera semana de septiembre. Posteriormente, la Unión Médica y Facultativa (UMYF) dará a conocer el resultado de esas conversaciones y el calendario de las próximas movilizaciones. La intención, según Hernández, es mantener el objetivo central: mejorar las condiciones laborales de médicos y facultativos para garantizar que puedan seguir ofreciendo una asistencia de calidad.