
Por Medicina Responsable
29 de enero de 2026El Comité del Profesionalismo del ICOMEM (Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid), junto con las organizaciones médicas CESM, MUD y CEEM han manifestado su "rechazo y malestar" con el Estatuto Marco firmado entre el Ministerio de Sanidad y el resto de organizaciones sindicales del ámbito de negociación (CCOO, UGT, CSIT, SATSE). Durante una Jornada Informativa sobre el Estatuto Médico, el comité aprovechó para recordar que "la aprobación de este Estatuto Marco, sin diálogo ni consenso con los médicos, perpetúa las penosas condiciones laborales de los médicos y supone un retroceso en la calidad asistencial del Sistema Nacional de Salud".
De acuerdo con estas organizaciones, el documento regulará, de forma excepcional y a través de un capítulo, "las extenuantes jornadas laborales que afectan únicamente al personal médico". Así, según el texto, los médicos "seguirán obligados a realizar jornadas de guardia de 17 horas y/o 24 horas, y jornadas semanales de 45h en promedio; formuladas bajo excepciones de consentimiento y necesidades de los servicios. Los límites máximos se podrán rebasar en 150 horas más al año, sin la consideración de horas extra".
Ante este escenario, y las preocupantes cifras de burnout, las organizaciones solicitan un Estatuto del Médico propio, "que regule y reconozca el grado de responsabilidad que asumimos en el proceso asistencial"
Según el manifiesto, el Estatuto del Médico debe contemplar, en primer lugar, jornadas “seguras”. La igualdad en la regulación de la jornada laboral, sin discriminaciones ni excepciones para el colectivo médico. Además, inciden, las guardias de 24 horas "han demostrado ser perjudiciales tanto para la seguridad del paciente como para la salud del profesional (aumento de patología mental, tumores y riesgo cardiovascular) y la sobrecarga asistencial y laboral generan cifras alarmantes de burnout, especialmente entre los médicos residentes".
Los médicos piden también un reconocimiento profesional Grupo A+, "acorde a nuestra formación superior (Grado universitario de 6 años, MIR y especialidad en MFYC/Pediatría), que supera los 10 años de preparación técnica y científica". Por ello, solicitan el reconocimiento real de la titulación y la formación exigida para ejercer la medicina en España.
Otra de las demandas es el reconocimiento de la profesión de riesgo, por exposición a agentes biológicos, químicos, jornadas extenuantes, el estrés inherente a la toma de decisiones críticas y las elevadas cifras de burnout que afectan alcolectivo.
En esta misma lína, exigen una protección frente a las agresiones, especialmente en Atención Primaria, donde los datos del Observatorio de la OMC evidencian que las médicas de edad media son el perfil más agredido.
El reconocimiento retributivo equivalente al nivel técnico y científico desarrollado, en consonancia con la responsabilidad asumida y en el contexto europeo, es otra de las demandas de los médicos. Por culpa de esto, advierten, cada año migran entre 400 y 600 médicos a otros países de la Unión Europea.
Por último, solicitan una formación de calidad para el personal MIR ya que "la sobrecarga de responsabilidades derivada de las deficiencias del sistema convierte al residente en mano de obra barata".
En definitiva, los médicos reiteran la necesidad urgente de una regulación específica que garantice su dignidad, estabilidad laboral y seguridad en el ejercicio profesional "con el fin de prestar el servicio asistencial humano y de calidad que los pacientes necesitan".