
Por Juan García
11 de septiembre de 2026La anunciada huelga médica indefinida a nivel estatal ya tiene fecha de inicio: el próximo 28 de octubre. La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y la Unión Médica y Facultativa (UMYF), que aglutina a siete sindicatos autonómicos, ha ratificado su determinación de escalar el conflicto contra el Estatuto Marco con una llamada al paro en todo el país que se sabe cuando comienza, pero no cuando acaba.
Con esta convocatoria, las organizaciones convocantes exigen a Sanidad que reconsidere su postura y le instan a entablar una “negociación real” para avanzar hacia la que mantienen como su principal reivindicación en este conflicto: la creación de un estatuto médico que reconozca las “singularidades” de la profesión a través de un ámbito propio de negociación.
Desde ambas entidades enfatizan un llamado a la “unidad de acción” del colectivo médico, a la espera de conformar el Comité de Huelga para este nuevo paro. “Lo importante de cara a nuestros compañeros es que, por desgracia, tenemos un Ministerio y un Gobierno que nos ha puesto de acuerdo a todos en una unidad de acción sin precedentes”, subraya la secretaria general de la Asociación de Médicos y Titulados de Madrid (Amyts), la doctora Ángela Hernández en declaraciones a Medicina Responsable.
A la convocatoria no se han sumado por el momento dos de los sindicatos que hasta ahora venían integrando el Comité que ha protagonizado los paros anteriores, el Sindicato Médico Andaluz (SMA) y el Sindicato Médico de Euskadi (SME), siendo dos de las comunidades donde se han alcanzado acuerdos con sus respectivas consejerías. Con la incógnita aún de cómo afectarán estos y otros pactos a nivel autonómico en la estrategia de movilización del colectivo, que venía solapando la llamada a la huelga nacional con los paros a nivel autonómico para implicar a las comunidades autónomas, por el momento la única certeza es la fecha de inicio.
El secretario general de CESM, el doctor Víctor Pedrera, apunta que hay margen de tiempo antes de que se inicie la huelga. “Ojalá no empiece”, señala a este medio, para instar al Ministerio y al Gobierno a recapacitar y atender sus demandas. Una visión que también comparte su compañera Hernández, quien considera que “en el fondo, la convocatoria es una mala noticia”, por el impacto asistencial que supondrá sobre el sistema sanitario. Pedrera insiste en que la única forma de detener los paros es atendiendo a sus reivindicaciones: la creación de un ámbito de negociación propio para los médicos con el que alumbrar una norma exclusiva para los facultativos. Desde este sindicato, lamentaron el pasado de lunes en una rueda de prensa la ausencia de ningún tipo de interlocución con el Ministerio desde la última ruptura de las negociaciones, dando por rotos los puentes con el Ministerio.
Para Hernández, haber llegado a este punto es un "fracaso de todos", subrayando el objetivo de garantizar "las mismas condiciones" para los médicos que para el resto del personal. Así, ha incidido en que si el desempeño de médicos y facultativos "tiene que seguir siendo excepcional y extraordinario", quieren que los médicos puedan tener interlocución directa con la administración sobre estas condiciones y no "un estatuto negociado por los sindicatos generalistas y el sindicato profesional de enfermería", que perpetúa a su juicio una jornada discriminatoria para los facultativos.
Por delante tienen ahora los sindicatos la tarea de terminar de configurar el comité de huelga y diseñar las estrategias de movilización, con la “nueva etapa” que se ha abierto en el conflicto. La remisión del proyecto de ley del Estatuto a las Cortes para su tramitación parlamentaria a comienzos de este mes ha reavivado la indignación de los sindicatos médicos, que ya habían advertido sus intenciones de endurecer las protestas tras el parón veraniego.