
Por Medicina Responsable
7 de julio de 2026La decisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de no intervenir para desbloquear el conflicto entre el Ministerio de Sanidad y los médicos por el Estatuto Marco sigue generando reacciones políticas. Después de que el Comité de Huelga acusara este lunes al jefe del Ejecutivo de "ponerse de perfil" por responder, a través de su Gabinete, a la carta que los sindicatos médicos le remitieron el pasado 25 de junio para solicitar su mediación, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha exigido este martes el cese de la ministra Mónica García y ha acusado a Sánchez de "lavarse las manos tras un año de huelgas".
En la respuesta remitida al Comité, el Ejecutivo recordaba que el Ministerio de Sanidad es el "interlocutor competente" para abordar la negociación y emplazaba a canalizar las propuestas a través del proceso de audiencia pública.
En un mensaje publicado en su cuenta de la red social X, Feijóo ha responsabilizado también al presidente del Gobierno de la situación creada por el rechazo de una parte importante del colectivo médico al Estatuto Marco y ha defendido que Mónica García es "su ministra", por lo que ha reclamado su destitución. Además, ha aludido a los más de cuatro millones de actos médicos cancelados durante las jornadas de huelga, según ha esgrimido el propio líder popular.
Las declaraciones llegan después de que el Comité de Huelga, integrado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), Amyts, el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y O'MEGA, mostrara su malestar por la respuesta remitida desde Presidencia del Gobierno a la carta enviada el pasado 25 de junio. En ella, el Ejecutivo recuerda que el Ministerio de Sanidad es el "interlocutor competente" para abordar la negociación del Estatuto Marco y emplaza a los representantes médicos a canalizar sus propuestas a través del proceso de audiencia pública actualmente abierto.
Los sindicatos consideraron que esa contestación "cierra la puerta a cualquier posibilidad de reconducir la situación a través del diálogo" y criticaron que el presidente no respondiera personalmente a su petición de implicación.
A las críticas también se ha sumado la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, quien ha acusado a Pedro Sánchez de protagonizar una "huida hacia adelante" y de utilizar la sanidad "como un ariete político".
La responsable madrileña ha lamentado que el presidente rechace implicarse en un conflicto que, a su juicio, requiere la participación de otros departamentos además del Ministerio de Sanidad. En este sentido, ha vuelto a reclamar la intervención de Función Pública, Hacienda y Seguridad Social en la negociación y ha reiterado la disposición del Gobierno regional a colaborar para encontrar una solución.
Matute ha cargado, además, contra la ministra de Sanidad, Mónica García, asegurando que "está sola", que "no le importa la sanidad" y que "ha traicionado a sus compañeros". También ha cuestionado las cifras de financiación sanitaria ofrecidas por el Gobierno central y ha reclamado que concrete el incremento presupuestario al que ha hecho referencia en distintas ocasiones.
Las críticas al Ejecutivo también han llegado desde Canarias. El presidente autonómico, Fernando Clavijo, ha defendido que la principal reivindicación de los médicos en relación con el Estatuto Marco es un conflicto que debe resolverse en Madrid y ha reprochado al Gobierno de España actuar con "arrogancia y prepotencia" a la hora de atender las demandas del colectivo.
Aunque ha reconocido que en Canarias existe un conflicto laboral propio con los profesionales sanitarios, Clavijo ha subrayado que la negociación sobre las condiciones laborales recogidas en el futuro Estatuto Marco corresponde al Ejecutivo central, al que ha acusado de prolongar durante meses un enfrentamiento que continúa sin una solución a la vista.