
Por Medicina Responsable
13 de marzo de 2026El apoyo a los sindicatos médicos en su reclamación de crear un estatuto propio para los facultativos por parte de la Consejería de Sanidad madrileña ha generado el rechazo del colectivo de enfermería. Tras reunirse la consejera, Fátima Matute, con representantes de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), su departamento emitió un comunicado en el que mostraba su respaldo al desarrollo de un “espacio real de negociación” y señalaba que apoyaría a los facultativos en su pretensión de contar con una norma propia.
Las reacciones desde el colectivo de enfermería han llegado desde el sindicato Satse y el Colegio Oficial de Enfermería de Madrid (CODEM), con sendos comunicados en los que critican esta postura. Desde la delegación madrileña del sindicato de enfermería señalan que esta cuestión supondría "fracturar la Sanidad pública, dividiendo a sus profesionales y abriendo el camino a la privatización". Al hilo, han criticado lo que consideran un “ninguneo” por parte del Ejecutivo madrileño. Así, Satse expresa que con la implantación "un marco de negociación exclusivo, como parece trasladar la Consejería", el colectivo médico "sería el que marcase la línea de actuación de la Sanidad pública madrileña, dejando al resto de profesionales como meros peones de lo que se aprobase en una Mesa en la que ellos no estarían representados". Por ello, desde el sindicato amenazan con convocar protestas y deslizan la posibilidad de que desemboque en una huelga.
Por su parte, el CODEM advierte que fragmentar el marco laboral común de los profesionales sanitarios supondría un “grave error” para el futuro del sistema. En esta línea, recalcan el funcionamiento multidisciplinar los equipos sanitarios y señalan que “cualquier intento de establecer estatutos diferenciados por categorías profesionales rompería esa lógica de cooperación y pondría en riesgo la cohesión del sistema”.
“El Estatuto Marco debe ser único para todas las categorías profesionales, incorporando las especificidades de cada profesión, pero siempre dentro de un mismo marco normativo que garantice la igualdad, la coordinación entre profesionales y la continuidad asistencial”, reza el comunicado del CODEM.
Esta entidad apunta que la división del Estatuto podría hacer aflorar “divisiones” entre distintas categorías de profesionales y “dificultades organizativas”, por lo que recalcan que “el Sistema Nacional de Salud no puede construirse a partir de intereses corporativos aislados, sino desde una visión global”.
En el comunicado de la Consejería tras la reunión con CESM, el departamento que encabeza Matute solicitó nuevamente la retirada de la actual propuesta de reforma del Estatuto Marco, aprobada por el Consejo de Ministros tras el visto bueno de los sindicatos del Ámbito de Negociación, reclamando nuevamente la creación de una memoria económica y la implicación de los ministerios de Hacienda, Trabajo y Función Pública.
La Consejería defendió aportar un espacio de interlocución directa para los médicos, señalando el ejemplo de otros países europeos que cuentan con un estatuto médico o un canal de negociación propia para los facultativos.
Esta reclamación viene siendo la principal proclama de los médicos en el conflicto abierto con la huelga médica y que, hasta este pasado jueves, únicamente contaba con el respaldo expreso de Vox. Este partido llevó una propuesta a la Comisión de Sanidad del Senado para hacerla efectiva en la que, sin embargo, el Partido Popular (que gobierna en la Comunidad de Madrid) se abstuvo para limitarse a proponer la retirada del texto actual.
Vox también trasladó esta iniciativa a la Asamblea de Madrid este mismo jueves, donde tampoco prosperó. La formación llevó una iniciativa para instar al Gobierno central a crear un estatuto médico a la que el PP se sumó, pero ambos partidos acordaron llevarla con una enmienda transaccional, que no pudo ser votada por el rechazo del partido de la ministra, Más Madrid. Así, al no haber respaldo en la cámara para aceptar esta enmienda, la propuesta se votó tal como la había presentado Vox en primera instancia y el PP se abstuvo.