
Por Medicina Responsable
1 de octubre de 2026"Bastardos intereses particulares", "demagógico mal hacer", "chapuza" o "estrepitoso fracaso". En estos términos se ha pronunciado en su portal digital el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), dependiente del Ministerio de Sanidad, sobre la actuación de los representantes del sindicato Cemsatse ante la desconvocatoria de huelga que tuvo lugar el pasado 23 de septiembre provocada por "la falta de publicación efectiva de los servicios mínimos".
Por ello, el colectivo ha exigido la "rectificación pública e inmediata por la campaña de descrédito" y por las "graves acusaciones y descalificaciones vertidas desde la Administración sanitaria". Además, ha anunciado la presentación de un requerimiento formal dirigido a Ingesa y a la Delegación del Gobierno en Ceuta, cuyo nuevo titular es David de la Encina tras la renuncia de Miguel Ángel Pérez Triano, por "atentar contra el derecho de huelga y la libertad sindical".
"La huelga no fracasó ni careció de respaldo, sino que fue desconvocada como un acto de estricta responsabilidad institucional hacia las personas trabajadoras", ha expresado Cemsatse en un comunicado, en el que alega la inseguridad jurídica provocada al no notificar ni publicar efectivamente la resolución de servicios mínimos. "Ante esta opacidad, mantener la convocatoria habría expuesto a los profesionales al riesgo de incurrir en incumplimientos involuntarios y eventuales sanciones disciplinarias", añade.
De cara al futuro, el sindicato todavía no ha puesto fecha a una posible nueva convocatoria de huelga, aunque, como explica a Medicina Responsable Elisabeth Muñoz, la portavoz del colectivo y secretaria general de Satse Ceuta, "los profesionales no se han dado por vencidos" y esperan nuevas protestas.
¿Cómo valora las palabras de Ingesa? ¿Qué sentimientos han despertado entre los sanitarios de Ceuta y los integrantes del colectivo sindical?
Estamos totalmente sorprendidos de que hayamos tenido una contestación así. Una entidad pública como es el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria debería haber dado una respuesta totalmente aséptica, sin entrar en valoraciones ni descalificaciones personales hacia los integrantes de nuestro sindicato. No hay precedentes similares en otros ámbitos ni existe ninguna institución que se dedique a descalificar de esta manera a los representantes sindicales que ejercen su libre derecho a la convocatoria de huelga en cumplimiento de la Constitución española.
A día de hoy, estas palabras siguen publicadas en la web oficial de Ingesa y también se encargaron de difundirlo a los medios de comunicación. Este tipo de afirmaciones se salen de una relación normal entre entre sindicato y patronal, que en este caso sería Ingesa, como puede ser el SAS en Andalucía o el Sescam en Castilla-La Mancha. Pero con la diferencia de que esos servicios no hacen esto. Desde luego, la opinión generalizada es que estamos ante una actitud inaceptable en una Administración que debe mantener en todo momento una asepsia en la forma de establecer el contacto con los representantes de los trabajadores y un respeto absoluto a las reivindicaciones de cada central sindical.
Esta no es la primera vez que el sindicato emprende acciones legales referentes a la gestión de la crisis sanitaria provocada por la entrada de miles de migrantes. ¿Estudia nuevas causas?
Ahora mismo tenemos sobre la mesa el requerimiento formal por la desconvocatoria de la huelga y las descalificaciones de Ingesa y el presentado en Inspección de Trabajo para que se investigue la sobrecarga de los profesionales de Ceuta. Pero, si fueran necesarias más acciones, las emprenderemos.
Estamos dispuestos a seguir hasta conseguir que se incrementen las plantillas y que se dé una seguridad laboral a nuestros trabajadores. No nos va a callar nadie, no nos va a engañar nadie y por mucho que las autoridades de Ingesa mantengan que aquí está todo bien, no se lo cree nadie y la población es consciente de la situación sanitaria que vivimos actualmente.
Dos meses después del comienzo de la crisis, ¿cuál es el principal objeto de denuncia entre los profesionales de la salud en Ceuta?
Que el Ministerio de Sanidad no acepte la realidad y ni actúe. Mónica García ha venido a Ceuta en varias ocasiones, y a Melilla también, afirmando que son los mejores sistemas sanitarios de toda España: que tenemos el mejor hospital y los mejores centros de salud. Son falsedades que emite una y otra vez y que nosotros contestamos: reconocemos que la inversión de Europa ha conseguido dotarnos de una buena infraestructura, pero mantenemos que estamos trabajando a destajo e incumpliendo las ratios de profesionales recomendadas por las sociedades científicas. No las hemos llegado a seguir nunca, y menos ahora que han entrado de manera irregular miles de personas a Ceuta.
Entonces, si negamos que esto está ocurriendo y que no hay colapso sanitario, no podremos avanzar hacia un sistema que no dañe a sus profesionales. Mientras, se seguirá mermando la salud laboral de los trabajadores que continuamos. Si es que podemos seguir, porque estamos más saturados que nunca.