
Por Juan García
8 de septiembre de 2026La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) ha anunciado una “nueva etapa” en las protestas contra el Estatuto Marco tras la aprobación del proyecto de ley para remitirlo a las Cortes. Desde el sindicato han anunciado que junto a la intensificación de las movilizaciones, llevarán a cabo una ronda de contactos con los grupos parlamentarios para instarles a que se posicionen y decidan “si están de acuerdo con que el Estatuto salga adelante o lo paran”. CESM se muestra partidario a la retirada del Estatuto, ante lo “complicado” que considera en el momento actual que las enmiendas sirvan para hacerse eco de sus reivindicaciones.
Al mismo tiempo, han mostrado su intención de analizar posibles recursos jurídicos contra ciertos de los puntos incluidos en el Estatuto por ser, a juicio de los servicios jurídicos de CESM, contrarios a la normativa europea.
Tras reunirse la ejecutiva de CESM el pasado viernes, el sindicato ha ratificado su determinación de convocar una huelga indefinida para octubre, a la espera de fijar con el resto de sindicatos la posición del Comité de Huelga este próximo jueves.
De ese encuentro, según han expresado los representantes de CESM, esperan que salga una fecha para iniciar los paros con carácter indefinido, aunque no han querido adelantar la postura del resto de organizaciones sindicales. El secretario general de CESM, Víctor Pedrera, ha hecho un llamamiento a mantener la “unidad” entre los integrantes del Comité de Huelga ante esta nueva convocatoria. “No contemplamos que se desmarquen”, ha señalado.
Tanto él como el presidente de la organización han insistido en el que el conflicto médico no ha acabado. “No podemos permitir que el gobierno piense que basta con resistir esperar y esperar que los médicos nos cansemos”, ha advertido Pedrera. Por ello, reclaman que la norma vuelva “a donde nunca debería haber salido”. “Estamos hablando de cambiar una norma que no reconoce la singularidad de la profesión médica. Estamos hablando de cuestiones irrenunciables como un ámbito específico de negociación para los médicos”, ha zanjado.
El presidente de CESM, Miguel Lázaro, ha incidido en que mantienen sus reivindicaciones intactas tras la tregua del verano, en la que reprochan no haber tenido ningún tipo de interlocución con Sanidad.
La instauración de la jornada de 35 horas junto a una revisión del modelo de guardias para establecer su voluntariedad y remuneración como exceso de jornada son otros de los principales aspectos que reclaman para su regulación. Unas cuestiones que, ha defendido Lázaro, no tratan de ir “contra ninguna categoría profesional”, sino que sean los propios médicos quienes puedan negociarlas directamente. “No queremos que sindicatos que no tienen representatividad en el colectivo médico decidan cuestiones como guardias o descansos”, ha argumentado Pedrera al hilo.
La ejecutiva de CESM también ha decidido impulsar un observatorio para de la profesión médica para recopilar datos y divulgarlos sobre aspectos como la carga asistencial que soportan los facultativos o el número de facultados ejerciendo sin titulación. “La opinión pública recibe mucha información de fuentes oficiales sobre cuestiones como las listas de espera, pero hay fenómenos que no quedan documentados”.