
Por Medicina Responsable
8 de octubre de 2026La Junta de Andalucía prepara una ley para blindar el presupuesto y el número de profesionales de su sistema sanitario y evitar que ambos puedan quedar sujetos a los cambios políticos. Así lo ha anunciado el vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, quien ha avanzado que este mismo mes se llevará al Consejo de Gobierno la creación de un comité de expertos encargado de sentar las bases de la futura norma.
El anuncio se ha producido durante el ciclo de conferencias sobre Calidad, Innovación y Eficiencia en la Salud “Aportando VALOR”, organizado por la Fundación Española de Directivos de la Salud (Fundación SEDISA) y la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA).
Según ha explicado Sanz, el Comité de Evaluación, Transformación y Operativa del Sistema Sanitario estará integrado por expertos del propio sistema y tendrá como misión analizar su funcionamiento y plantear las reformas necesarias para su transformación. Sus conclusiones desembocarán posteriormente en una nueva ley. “El resultado de ese trabajo será una ley fuerte, que evite que el Sistema Sanitario esté sujeto a vaivenes políticos y que blinde su presupuesto y el número de profesionales”, ha señalado. Sanz ha defendido la necesidad de acometer cambios de calado en la sanidad andaluza: “Vengo a ser valiente y a plantear reformas necesarias y profundas, junto a la modernización del Sistema Sanitario. Para eso necesitamos contar con el apoyo de los directivos y directivas de la Salud”.
La futura norma forma parte de una estrategia más amplia con la que la Junta pretende transformar un sistema sanitario que, según Sanz, debe responder a una demanda asistencial diferente a la de hace unos años, marcada también por el aumento de la cronicidad y la incorporación de nuevas terapias y tecnologías.
Uno de los pilares de esta transformación será la digitalización. El consejero ha destacado la Estrategia de Salud Digital aprobada recientemente por el Gobierno andaluz y ha asegurado que avanzar hacia un sistema “maduro desde el punto de vista digital” es una de las prioridades de su departamento.
Entre las iniciativas ya implantadas ha citado la historia clínica electrónica y la utilización de inteligencia artificial en el programa de cribado de cáncer de mama, además de proyectos relacionados con la genómica, la patología y el diagnóstico digitales. Andalucía cuenta también con un hub de innovación que trabaja junto a empresas tecnológicas para trasladar la investigación aplicada a la práctica asistencial.
En el ámbito oncológico, Sanz ha asegurado que Andalucía ha incrementado un 30% los recursos humanos especializados y ha multiplicado por seis los equipos de diagnóstico. También ha destacado la apuesta por las terapias CAR-T, la medicina personalizada y la investigación.
Durante su intervención, Sanz ha defendido además la decisión de integrar Sanidad en una Consejería que también engloba Presidencia y Emergencias y cuyo titular ocupa la Vicepresidencia Primera de la Junta. A su juicio, esta estructura sitúa a la sanidad “en el centro de la acción política” y facilita la coordinación con ámbitos como educación y servicios sociales. “La inversión en salud es la más importante de un gobierno”, ha afirmado.
El consejero ha defendido que la transformación de un sistema de las dimensiones del andaluz exige combinar inversión, modernización, nuevas tecnologías y políticas dirigidas a atraer y retener profesionales, además de reforzar el papel de la Atención Primaria para garantizar la asistencia en todo el territorio.
Por su parte, el presidente de la Fundación SEDISA, Joaquín Estévez Lucas, ha defendido durante el encuentro que “la calidad, la innovación y la eficiencia no son objetivos separados, sino tres caras de una misma exigencia: que cada recurso que invertimos en el sistema se traduzca en mejores resultados en salud para los pacientes”. En esta misma línea, la vicepresidenta primera de SEDISA, Dulce Ramírez Puerta, ha incidido en que retos como la transformación digital, la atención oncológica, la vertebración territorial o la atracción y retención del talento son compartidos por el conjunto del Sistema Nacional de Salud y requieren “una función directiva profesionalizada” capaz de trasladar la estrategia a resultados.