
Por Medicina Responsable
3 de julio de 2026Para el consejero de Salud del Gobierno Vasco, Alberto Martínez, ha llegado el momento de hacer borrón y cuenta nueva con la reforma del Estatuto Marco impulsada por el Ministerio de Sanidad. En un desayuno informativo organizado por Executive Forum, Martínez ha propuesto la retirada del texto actual para “empezar de nuevo” buscando el consenso entre administraciones y profesionales.
El titular de Salud vasco ha criticado la gestión de esta reforma por parte de Sanidad, al entender que ha seguido “un camino unilateral, sin las comunidades autónomas, sin los profesionales, sin suficiente consenso e introduciendo elementos de fractura". Como consecuencia, ha lamentado los efectos generados por los cinco meses de huelga médica “con un impacto directo en la ciudadanía y más incertidumbre para los profesionales”.
Martínez plantea esta retirada “no como una derrota, sino como una oportunidad” para apostar por “más diálogo, más corresponsabilidad y más acuerdo”. A su juicio, más que la propia norma, lo que está en juego en el momento actual es “el funcionamiento del sistema y la atención a la ciudadanía”.
Frente a este escenario, ha defendido la necesidad de "retirar el Estatuto Marco y empezar de nuevo, ampliando consensos y construyendo una base compartida con las comunidades y los profesionales sanitarios", con especial atención a las demandas del colectivo médico, para que se reconozca sus particularidades y responsabilidades.
Martínez fue uno de los principales impulsores y el portavoz del manifiesto suscrito por las comunidades autónomas antes del último Consejo Interterritorial, en el que achacaban la responsabilidad del conflicto al Ministerio y reclamaban un pacto de ámbito nacional para desbloquearlo.
Durante su intervención, Alberto Martínez ha presentado el Pacto Vasco de Salud como "un consenso para la transformación sanitaria" y un ejemplo de que "es posible hacer las cosas de otra manera, desde el acuerdo y la corresponsabilidad".
"Tenemos un sistema sanitario sólido, reconocido y valioso, pero tensionado por el envejecimiento, la cronicidad, las desigualdades y la presión creciente que soportan los profesionales", ha indicado, para añadir que, "ante esta realidad, Euskadi ha optado por la vía del acuerdo y no por la imposición unilateral".
Martínez ha subrayado que el Pacto Vasco de Salud es "un contrato social" que marca una nueva forma de entender y gestionar la sanidad, y que se resume en cuatro grandes transformaciones: pasar de la enfermedad a la salud; del hospital a la comunidad; de lo institucional a lo relacional, con participación efectiva de los pacientes; y de lo reactivo a lo proactivo, con orientación a resultados en salud.
El consejero ha dedicado una parte central de su intervención a los profesionales sanitarios, especialmente al personal médico, a quienes ha definido como "excelentes, altamente cualificados y profundamente comprometidos con el sistema", pero sometidos a una presión creciente y a expectativas cada vez más altas por parte de una sociedad que cambia con rapidez.
"No hay sistema sanitario fuerte sin profesionales cuidados, ni transformación posible si no cuidamos a quienes cuidan", ha subrayado, insistiendo en que cualquier reforma normativa debe hacerse "con ellos y no sobre ellos".
En este contexto, ha explicado que Euskadi está apostando por el diálogo social y profesional como eje de su política de personal, con acuerdos sucesivos en la Mesa Sectorial y con procesos de escucha activa con las organizaciones sindicales y con los propios profesionales en los centros.
Frente a la "falta de diálogo" que ha marcado la tramitación del Estatuto Marco en el ámbito estatal, Martínez ha defendido "otra forma de hacer las cosas: más diálogo, más corresponsabilidad y más acuerdo, también en la definición del marco normativo que regula la profesión médica".