
Por Medicina Responsable
7 de septiembre de 2026Las voces críticas contra la gestión de la crisis sanitaria de Ceuta provocada por la entrada masiva de miles de personas procedentes de África son cada vez más. Tras las denuncias de los principales colectivos profesionales, los sindicatos de la ciudad y el apoyo de miles de expertos en salud de toda España, la Asociación Nacional de Pacientes del Sistema Sanitario (Anpass) ha confirmado el descontento de la ciudadanía a través de una encuesta de percepción.
Los datos que se han extraído, "sobre la respuesta sanitaria ante la crisis, los recursos disponibles y la actuación de las administraciones responsables", son rotundos. De hecho, entre las principales conclusiones destacan que el 93% considera que Mónica García debería dejar su cargo al frente del Ministerio de Sanidad o que el 99% cree que los recursos son insuficientes para una emergencia de tal magnitud.
"Los resultados trasladan un mensaje muy claro: existe una percepción prácticamente unánime de que la sanidad de Ceuta no contaba con los recursos necesarios para responder a una situación excepcional. Y lo más preocupante es que los ciudadanos no identifican únicamente un problema puntual derivado de esta crisis, sino carencias que consideran que deberían haberse abordado con anterioridad", señala Mercedes López, presidenta de Anpass.
Precisamente, la encuesta evidencia que la necesidad de reforzar la sanidad ceutí no se percibe únicamente como consecuencia de la emergencia migratoria, pues el 92% considera que el Gobierno debería haber reforzado con anterioridad sus recursos sanitarios y, dentro de este porcentaje, el 72% cree que debería haberlo hecho con independencia de que se produjera o no una crisis migratoria.
Mirando hacia el futuro, la demanda tampoco pasa por disponer únicamente de refuerzos ante situaciones excepcionales: el 93% reclama incrementar de manera importante y permanente los recursos sanitarios destinados a Ceuta.
La presión extraordinaria habría repercutido, además, sobre la asistencia al conjunto de la población. El 99% considera que la llegada masiva y repentina de personas afectó de forma grave o considerable a la atención sanitaria habitual, y un 93% califica ese impacto directamente como “grave”.
En cuanto a las responsabilidades sobre la dotación de estos recursos, el 86% señala al Gobierno, a través del Ministerio de Sanidad, como principal responsable de garantizar que Ceuta disponga de medios suficientes ante una emergencia de estas características.
Esta percepción explica también el respaldo prácticamente unánime a las demandas planteadas desde la ciudad autónoma: el 98% considera plenamente justificadas las peticiones de más medios y apoyo realizadas por el Gobierno de Ceuta al Gobierno de España y cree que deberían atenderse de forma urgente.
Asimismo, la encuesta refleja una valoración negativa de los tiempos de respuesta. El 89% considera que el Gobierno de España reaccionó “claramente tarde” a la hora de proteger los servicios públicos esenciales de Ceuta, especialmente la asistencia sanitaria.
Esta percepción se traslada también a la capacidad del sistema para responder en el futuro: el 99% tiene poca o ninguna confianza en que la sanidad ceutí esté preparada para afrontar adecuadamente otra situación similar, y un 84% asegura no tener “ninguna confianza”.
Ante una futura situación de presión extraordinaria, la principal prioridad señalada es incrementar las infraestructuras, el equipamiento y la capacidad hospitalaria (36%), seguida de aumentar de forma estable el número de profesionales sanitarios (21%), establecer un plan sanitario específico de contingencia (18%), mejorar la coordinación y los protocolos entre administraciones (15%) y reforzar las medidas preventivas para evitar situaciones de saturación (10%).
“No podemos esperar a que se produzca una nueva situación excepcional para abordar las necesidades de la sanidad ceutí. Desde ANPASS creemos que estos resultados deben servir para escuchar a los ciudadanos y, sobre todo, para impulsar medidas estructurales que refuercen los profesionales, las infraestructuras y la capacidad asistencial. Los pacientes de Ceuta deben tener garantizada una atención sanitaria adecuada con independencia de las circunstancias que atraviese la ciudad”, concluye Mercedes López.