
Por Fernando Prados, ex viceconsejero de Sanidad de Comunidad de Madrid
9 de junio de 2026La visita del Papa a Madrid ha vuelto a demostrar algo que quienes hemos participado durante muchos años en grandes dispositivos sanitarios conocemos bien. Detrás de cada gran acontecimiento existe un inmenso trabajo de planificación, coordinación y asistencia que no obtiene tantos titulares como merece, pero resulta imprescindible para garantizar la seguridad de miles de personas.
Durante buena parte de mi vida profesional tuve la oportunidad de participar en numerosos dispositivos de estas características en SAMUR-Protección Civil. Fueron años de aprendizaje, de trabajo intenso y de convivencia con compañeros extraordinarios. Experiencias inolvidables. Por eso, cada vez que Madrid afronta un reto de esta magnitud, no puedo evitar sentir una mezcla de admiración y de añoranza al recordar tantas jornadas compartidas con compañeros que entendían que servir a los ciudadanos era mucho más que un trabajo.
SAMUR-Protección Civil representa desde hace décadas una de las mejores expresiones de la excelencia de los servicios de emergencias de nuestro país. Su capacidad organizativa, su preparación técnica y su experiencia en eventos multitudinarios son reconocidas dentro y fuera de España. Pero por encima de todo destaca una cultura de compromiso y de servicio que forma parte de su ADN.
Mención especial merece su voluntariado. He tenido la fortuna de trabajar con ellos durante muchos años y siempre me ha impresionado su nivel de compromiso, su formación, su disciplina, su profesionalidad y su capacidad de intervención. Son voluntarios, pero actúan con una preparación y una eficacia que muchas veces sorprenden a quienes no los conocen. Su contribución resulta fundamental en este tipo de eventos y constituye uno de los mayores patrimonios humanos con los que cuenta nuestra ciudad.
Tampoco debemos olvidar el enorme esfuerzo realizado por los profesionales de urgencias hospitalarias. Mientras la atención se concentra en el lugar donde se desarrolla el evento, los hospitales permanecen preparados para responder a cualquier incidencia que requiera una asistencia especializada. Es un trabajo menos visible, pero igualmente esencial para que todo el dispositivo funcione coordinado y con seguridad.
Después de años trabajando en la administración sanitaria y de haber pasado por SAMUR Protección Civil, SUMMA 112, Hospital de IFEMA, Hospital de Emergencias Enfermera Isabel Zendal y diferentes direcciones generales y viceconsejerias de sanidad de la Comunidad de Madrid, hoy, desde mi responsabilidad como director médico del Hospital Universitario Los Madroños, sigo contemplando estos dispositivos con el mismo respeto que cuando formaba parte de ellos. Quizá por eso valoro especialmente el trabajo de quienes siguen estando ahí, muchas veces lejos de los focos, garantizando que todo transcurra con normalidad.
La visita del Papa dejará muchas imágenes para el recuerdo. Yo me quedo con una que conozco bien. La de cientos de sanitarios trabajando con eficacia, rigor y generosidad para cuidar de los demás. Porque cuando Madrid se enfrenta a un gran desafío, siempre aparecen los mismos, los que nunca fallan, los mejores.