
Por Luis del Val
11 de marzo de 2026Philipe Moreau, presidente de la International Myeloma Society, y hospitales de todo el mundo, avalan la candidatura del Grupo Español del Mieloma para recibir el Premio Princesa de Asturias de Cooperación.
Cooperación en investigación científica, cooperación médica y cooperación de centros hospitalarios.
Que tanta cooperación tenga su sede en España, cuando a veces parecemos luchar por ocupar el puesto mundial más alto en individualismo, ya es de por sí una buena noticia.
Este grupo nació cuando tres médicos investigadores españoles -Juan José Lahuerta, Joan Bladé y Jesús San Miguel- lideraban tres investigaciones diferentes sobre el mieloma. Como ha contado Sonia Moreno, en “El Mundo”, se dieron cuenta de que podrían intercambiar sus avances, así que se reunieron y lo acordaron sin reticencias.
Vuelvo a repetir que, si el individualismo es una característica española, en el sector de la investigación científica los recelos y las desconfianzas son bastantes normales. Pero a los doctores Lahuerta, Bladé y San Miguel, a medida que iban avanzando, y descubrían nuevos tratamientos y más eficaces, les pareció que también deberían cooperar los centros hospitalarios, repartidos por toda España, para evitar la discriminación geográfica, y un enfermo de una pequeña ciudad pudiera tener acceso a lo que se aplicaba en los grandes hospitales. Y así es. Y quien padece un cáncer de mieloma en una pequeña ciudad -gracias a la velocidad digital- recibe el mismo tratamiento que el vecino de un hospital de gran prestigio de Madrid, sin tener que trasladarse. Entre la cooperación científica, la médica y la administrativa, hoy, el mieloma ya no es una sentencia de muerte.
Desde luego, el Grupo Español del Mieloma se merecen el premio, porque esa triple lección de cooperación no sólo salva y alarga vidas, sino que es un ejemplo que se debería seguir en muchas otras actividades.