
Por Virginia Delgado
19 de mayo de 2026La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) ha presentado este martes el informe del Observatorio MIR 2026, un documento que informa de cómo va el proceso de elección de plazas MIR en Medicina familiar y comunitaria (MFyC) en la tercera semana de asignación, explicando las particularidades estructurales de la especialidad. “Su finalidad es promover una lectura rigurosa, contextualizada y responsable del proceso, evitando interpretaciones reduccionistas y simplificadas”, han explicado desde la entidad.
Así, la semFYC ha aclarado que la menor cobertura inicial no equivale automáticamente a menor interés profesional, que las comparaciones entre especialidades deben ajustarse por volumen de plazas y exposición territorial, que las grandes ciudades no explican el comportamiento del proceso y que es importante que se distinga entre disciplinas de concentración hospitalaria y de cobertura territorial.
“Los datos del MIR deben interpretarse con responsabilidad y contexto. Medicina familiar y comunitaria no comparte las mismas características ni necesidades que otras especialidades. Es la que da respuesta al mayor volumen asistencial, garantiza la presencia sanitaria en todo el territorio, ciudades, ámbito rural, y asegura la continuidad de la atención centrada en las personas. Analizar sus cifras sin tener en cuenta estos elementos lleva fácilmente a conclusiones parciales e incompletas. Apelamos a la lectura corresponsable de los datos”, ha manifestado Remedios Martín, presidenta de la semFYC.
Al comienzo de la tercera semana de asignación, el informe identifica una cobertura heterogénea entre comunidades autónomas, provincias y unidades docentes, con un patrón caracterizado por mayor concentración inicial en áreas urbanas y nodos docentes consolidados, así como una cobertura progresiva en territorios rurales o periféricos. “Estas diferencias no deben interpretarse como desinterés hacia la especialidad, sino como consecuencia de la propia configuración territorial de la Medicina familiar y comunitaria, la Atención Primaria y el Sistema Nacional de Salud”, han explicado desde la sociedad.
En la mañana de este martes, 19 de mayo, esta disciplina acumulaba 529 plazas adjudicadas sobre una oferta de 2.544, equivalente a una cobertura del 20,79%. “Es la especialidad con mayor volumen formativo del sistema y la de mayor implantación territorial”, ha recordado la semFYC.
En el análisis por comunidades autónomas, el documento señala la existencia de comportamientos territoriales muy diferenciados. “Navarra (62,5%), Cantabria (37,8%) y País Vasco (37,4%) lideran el proceso de adjudicación, configurando un eje norte que vuelve a mostrar elevada capacidad de atracción y consolidación docente. En paralelo, se identifican provincias y comunidades con procesos de cobertura más progresivos, particularment, en territorios interiores o periféricos”, añaden desde la entidad. En lo que respecta a Andalucía, Cataluña y Madrid, las tres comunidades con mayor volumen formativo del país en todas las especialidades, presentan porcentajes relativos inferiores debido al tamaño de la oferta y a la propia distribución territorial de la especialidad.
En el informe se compara Medicina familiar y comunitaria con Medicina interna y Pediatría. “Mientras Pediatría reproduce redes de alta complejidad y Medicina interna refleja la arquitectura hospitalaria, Medicina familiar y comunitaria constituye la principal especialidad de cohesión territorial del Sistema Nacional de Salud, manteniendo presencia docente y asistencial en ciudades pequeñas, áreas rurales y territorios donde otras especialidades tienen implantación limitada”, han explicado.
Con la elaboración de este documento, semFYC plantea que el proceso MIR debe entenderse también como “una herramienta de ordenación territorial y sostenibilidad del sistema sanitario, capaz de distribuir capacidades futuras de atención y cobertura sobre realidades asistenciales muy diversas”. “El Sistema Nacional de Salud y su ordenación, que está sujeto a modas o intereses singulares, es un modelo de atención a las necesidades de salud de la ciudadanía”, ha concluido Remedios Martín.