
Por Medicina Responsable
26 de octubre de 2026La investigación oncológica continúa avanzando hacia tratamientos cada vez más precisos, capaces de actuar sobre alteraciones específicas de los tumores y ofrecer nuevas alternativas a pacientes con opciones terapéuticas limitadas. La sesión presidencial del Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO 2026), que se celebra en Madrid, reunió el pasado domingo 25 de octubre los resultados de cuatro estudios sobre cáncer de pulmón, gástrico y de vías biliares que muestran mejoras en la supervivencia, el control de la enfermedad y la respuesta a los tratamientos.
Las investigaciones presentadas ponen el foco en nuevas generaciones de terapias dirigidas, combinaciones de fármacos administrados por vía oral y medicamentos capaces de actuar sobre diferentes mecanismos del tumor. Avances que reflejan el creciente protagonismo de la medicina de precisión en el tratamiento del cáncer.
Uno de los resultados más destacados corresponde al estudio KRASENDO, que ha evaluado la eficacia de divarasib frente a sotorasib, un inhibidor de primera generación, en pacientes con cáncer de pulmón no microcítico que presentan la mutación KRAS G12C.
El doctor Ferdinandos Skoulidis, del Centro de Oncología MD Anderson de Houston (Estados Unidos), ha destacado que se trata de la primera comparación directa entre ambos medicamentos en este escenario clínico.
Los resultados muestran que divarasib consiguió reducir un 42% el riesgo de progresión de la enfermedad y un 44% el riesgo de muerte respecto al tratamiento comparador. Además, la tasa de respuesta objetiva, que mide la proporción de pacientes cuyos tumores disminuyen de tamaño de forma significativa, fue del 58% con divarasib frente al 32% registrado con sotorasib. “Estamos ante un nuevo estándar terapéutico”, ha afirmado Skoulidis, quien también ha destacado el perfil de seguridad del nuevo medicamento, con una menor incidencia de acontecimientos adversos graves y menos interrupciones del tratamiento por toxicidad.
El investigador ha señalado, además, que la llegada de nuevas terapias dirigidas podría favorecer la realización más temprana de pruebas genómicas para identificar las alteraciones moleculares de los tumores y seleccionar los tratamientos más adecuados para cada paciente.
También en cáncer de pulmón no microcítico avanzado, el estudio SAFFRON ha evaluado una combinación de dos medicamentos orales, savolitinib y osimertinib, frente a la quimioterapia convencional basada en platino y pemetrexed.
El investigador Shun Lu, de la Universidad Jiao Tong de Shanghái (China), ha explicado que los primeros resultados muestran una mejora significativa tanto de la supervivencia libre de progresión como de la supervivencia global, con un perfil de seguridad que considera tolerable y manejable.
Una de las principales novedades de esta estrategia es que ambos medicamentos se administran por vía oral y actúan sobre alteraciones moleculares específicas, lo que permitiría ofrecer una alternativa a la quimioterapia en los pacientes que reúnen las características necesarias para recibirla. “Este régimen, totalmente oral, se consolida como el primer tratamiento oral, dirigido por biomarcadores, que puede evitar la quimioterapia en esta población de pacientes”, ha señalado Lu.
Por su parte, Natasha B. Leighl, del Centro de Oncología Princesa Margarita de Toronto (Canadá), ha destacado que el estudio supone un nuevo avance en la medicina de precisión y abre la posibilidad de establecer un régimen terapéutico sin quimioterapia para este grupo de pacientes.
En el ámbito de los tumores digestivos, el estudio CLARITY-Gastric 01 ha analizado los resultados de sonesitatug vedotin, un conjugado anticuerpo-fármaco dirigido contra la proteína claudina-18.2 (CLDN18.2), en pacientes con cáncer gástrico o de la unión gastroesofágica avanzado o metastásico cuya enfermedad ha progresado después de una primera línea de tratamiento.
Este tipo de medicamentos combina un anticuerpo capaz de reconocer una proteína presente en determinadas células tumorales con un agente farmacológico destinado a actuar sobre ellas, lo que permite dirigir el tratamiento de manera más específica.
El investigador Rui-Hua Xu, del Centro de Oncología de la Universidad Sun Yat-Sen de Guangzhou (China), ha explicado que la proteína CLDN18.2 se expresa en entre el 40% y el 80% de estos tumores, lo que la convierte en una posible diana terapéutica.
Según ha señalado, estos pacientes presentan una importante necesidad médica no cubierta, ya que la supervivencia en segunda línea de tratamiento se sitúa por debajo de los diez meses y las opciones disponibles tras sucesivas recaídas siguen siendo limitadas.
En este contexto, Xu ha destacado que la terapia investigada ha conseguido duplicar la supervivencia en algunos pacientes, un resultado que abre nuevas perspectivas para el tratamiento de estos tumores avanzados.
Por último, el estudio HARMONi GI1 ha evaluado la combinación de ivonescimab y quimioterapia frente a durvalumab más quimioterapia como tratamiento de primera línea en pacientes con cáncer avanzado de vías biliares.
Ivonescimab es un anticuerpo biespecífico que actúa sobre dos mecanismos relacionados con el desarrollo del cáncer: la proteína PD-1, implicada en la regulación de la respuesta inmunitaria, y el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF), que favorece la formación de vasos sanguíneos necesarios para el crecimiento tumoral.
El doctor Jian Zhou, del Hospital Universitario de Zhongshan de Shanghái (China), ha explicado que esta doble acción permite modificar el microambiente tumoral y potenciar la respuesta al tratamiento.
Los resultados muestran que la combinación con ivonescimab alcanzó una supervivencia global de 14,9 meses, frente a los 12,1 meses registrados con durvalumab y quimioterapia. También mejoró la supervivencia libre de progresión, que pasó de 5,8 a 8,4 meses, mientras que la tasa de respuesta objetiva aumentó del 32,5% al 53%.
James Harding, del Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York, ha destacado la relevancia de estos resultados y considera que el estudio aporta datos convincentes sobre el beneficio de combinar el bloqueo de PD-1 y VEGF en el tratamiento de los tumores de vías biliares.
Los cuatro estudios presentados en la sesión presidencial de ESMO 2026 reflejan el avance de la investigación hacia terapias capaces de mejorar los resultados clínicos mediante estrategias cada vez más específicas. Desde nuevos inhibidores de alteraciones genéticas hasta tratamientos orales y anticuerpos de última generación, la medicina de precisión continúa ampliando las posibilidades terapéuticas frente a algunos de los cánceres de peor pronóstico.