
Por Gonzalo de Esteban
19 de octubre de 2026Las principales sociedades científicas y médicas del país han alzado de forma conjunta la voz para situar la ciencia y la investigación en el centro del debate político. Ante las próximas elecciones generales del 29 de noviembre, la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE) y la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME) han remitido un llamamiento al futuro Ejecutivo para que incremente de forma decidida la inversión pública en investigación y desarrollo (I+D) hasta superar la barrera del 2% del Producto Interior Bruto (PIB).
Ambas entidades han detallado cinco líneas de actuación que, a su juicio, resultan "esenciales" para que el Sistema Español de Ciencia, Tecnología e Innovación (SECTI) pueda afrontar "con garantías un futuro inmediato de enormes incertidumbres y desafíos" y el país quede alineado en términos económicos, tecnológicos y sociales a las naciones más avanzadas.
En primer lugar, las organizaciones científicas y médico-científicas han reclamado que se incremente la financiación de los Proyectos de Generación de Conocimiento, instrumento básico en el sostenimiento de los grupos y líneas de investigación, mediante una inversión en ciencia "suficiente, estable y sostenida en el tiempo".
Junto a la dotación económica, COSCE y FACME han abogado por aligerar la carga administrativa y burocrática asociada a los proyectos y centros de investigación, "sin que esto repercuta negativamente en su transparencia y rendición de cuentas".
Asimismo, han demandado que se creen las condiciones necesarias para atraer talento investigador, revisando las condiciones de la carrera científica y, en especial, "salarios y determinantes laborales", dos de los aspectos clave para frenar la fuga de investigadores.
Las sociedades científicas y médicas han pedido también que se actualice y potencie la infraestructura y el reconocimiento de la actividad investigadora en las universidades, a las que han destacado como la "piedra angular" de la educación superior y "garantía" de una sociedad futura basada en el conocimiento, la innovación y la creación de valor tecnológico, económico y social.
Finalmente, el documento exige que se estimule la conexión entre la investigación en universidades y centros de investigación y su transferencia al sector productivo, a través de estructuras que faciliten y potencien la generación de valor y la competitividad de las empresas mediante la innovación.