
Por Santiago Melo
16 de abril de 2026El orden de nacimiento lleva décadas despertando curiosidad, pero un nuevo macroanálisis realizado por la Universidad de Chicago, Estados Unidos, apunta a que podría tener un impacto más amplio del que se pensaba, al menos en términos de salud. El estudio, realizado con datos de más de 10 millones de hermanos, encontró asociaciones entre ser el primer hijo o el segundo y la probabilidad de desarrollar más de 150 enfermedades y trastornos a lo largo de la vida. Los autores insisten en que se trata de asociaciones estadísticas y no de un “destino” individual.
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores aplicaron dos estrategias. Por un lado, compararon pares de hermanos dentro de la misma familia en millones de hogares. Por otro, analizaron también una cohorte emparejada entre familias: primogénitos de una familia se comparaban con segundos hijos de otra con características similares (como sexo, año de nacimiento, edad de los padres o diferencia de edad entre hermanos) para reducir posibles factores de confusión.
De las afecciones analizadas, se asoció principalmente a los primogénitos con algunos trastornos del neurodesarrollo y en problemas inmunoalérgicos. En ese grupo se incluyeron, entre otros, autismo y TDAH, además de alergia alimentaria y rinitis alérgica. En el lado opuesto, los segundos hijos mostraron más riesgo de otros diagnósticos, con menciones destacadas a migrañas, herpes zóster, gastritis y algunos trastornos gastrointestinales, además de un mayor riesgo de abuso de sustancias.
Los autores exploran hipótesis para explicar parte del patrón. En el caso de alergias y rinitis alérgica, una posible hipótesis es atribuida a la higiene. Los hermanos menores estarían expuestos antes y con más intensidad a microorganismos que el primogénito, lo que podría “entrenar” al sistema inmune y favorecer una mayor tolerancia. Aun así, los investigadores subrayan que los mecanismos biológicos y ambientales pueden ser múltiples y no siempre fáciles de separar.
También advierten de que los efectos, aunque significativos a gran escala, suelen ser modestos en términos individuales. Además, el trabajo se presenta como preprint, por lo que todavía está pendiente de revisión por pares y podría sufrir cambios en su versión final.