
Por Virginia Delgado
31 de marzo de 2026Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Rutgers (Nueva Jersey, Estados Unidos), en personas que habían nacido sin complicaciones y en otras cuyas madres sufrieron desprendimiento prematuro de placenta, ha deducido que estos últimos tienen tres veces más probabilidades de desarrollar una enfermedad cardiovascular e incluso de morir por esta patología. Además, han especificado que el riesgo es 4,6 veces mayor antes de cumplir los 28 años y que, en los menores de 12 meses, existe más posibilidades de ser hospitalizado por un accidente cerebrovascular.
El desprendimiento de placenta es una complicación grave del embarazo que ocurre cuando la placenta se separa de la pared interna del útero antes del parto. Actualmente, es responsable de entre el 10% y el 20% de las muertes perinatales en países desarrollados y también del 10% de los partos prematuros.
Respecto a su incidencia, sucede entre el 0,4% y el 1% de los embarazos, aunque es mayor en gestaciones múltiples, con una tasa de 12,2 por cada 1.000, aproximadamente. Del 40 al 60% suele ocurrir antes de las 37 semanas de gestación y el 14 %, antes de las 32.
A pesar de las investigaciones clínicas, la causa del desprendimiento de placenta no se puede determinar con certeza, aunque hay expertos que señalan que la hipertensión y la preeclampsia (presión arterial alta) son factores de riesgo.
Con los datos sobre la mesa, los investigadores de la Universidad de Rutgers han insistido en que, además del seguimiento que se realiza a las madres cuando aparece esta complicación, es importante tratar al bebé. “Es importante que sus hijos también sean monitorizados para identificar posibles complicaciones debido a su mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. La colaboración cardio-obstétrica, así como programas pediátricos específicos en facultades de Medicina y hospitales, será fundamental para brindar apoyo y monitorizar la salud de estas madres y sus bebés a medida que crecen. También lo será ayudarles a mantener un estilo de vida saludable”, ha manifestado la autora principal del estudio, Cande Ananth, responsable de la división de Epidemiología y Bioestadística del departamento de Obstetricia, Ginecología y Ciencias Reproductivas de la Facultad de Medicina Robert Wood Johnson de la Universidad de Rutgers.
Los autores del trabajo han subrayado que se necesitan más investigaciones para entender cómo afecta a la salud cardíaca de los niños el desprendimiento de placenta. Así, han aclarado que sus hallazgos se basan en una revisión de los registros hospitalarios de nacimientos y defunciones que muestran una correlación, pero que se precisan más datos para establecer una relación de causa efecto.