
Por Medicina Responsable
7 de enero de 2026Un equipo internacional de científicos e ingenieros, liderado por el grupo de Reparación Neural y Biomateriales del Hospital Nacional de Parapléjicos que dirige el doctor Jorge Collazos, trabaja en el desarrollo de un dispositivo médico que libera fármacos antifibróticos directamente en la médula espinal mientras aplica estimulación eléctrica, con el objetivo de reparar el tejido neural dañado por lesiones medulares traumáticas.
La iniciativa recibe el nombre de proyecto DREIMS (Drug-Eluting Electrical Implant to Repair the Spinal cord) y ha sido financiada con 2,5 millones de euros por el Consejo Europeo de Innovación (EIC). Ahora, busca nuevos inversores estratégicos para dar el salto hacia los ensayos clínicos y su futura aplicación en humanos.
El proyecto, enmarcado en el programa europeo EIC Transition Challenges, tiene como objetivo perfeccionar y validar un innovador implante bioeléctrico que combina microfibras electroconductoras recubiertas con proteínas que guían el crecimiento axonal; un hidrogel terapéutico, que libera fármacos antifibróticos y un sistema implantable de estimulación eléctrica que potencia la reparación y la reconexión neural.
Este sistema está diseñado para restablecer la función neurológica, venciendo los principales obstáculos regenerativos: cavidades tisulares, fibrosis cicatricial, inhibidores moleculares y ausencia de señales tróficas. La tecnología ya ha demostrado resultados prometedores en un modelo animal altamente relevante: la lesión medular por contusión en cerdo, con un enfoque totalmente alineado con los estándares de calidad preclínica exigidos por las agencias reguladoras.
Como ha informado el Hospital Nacional de Parapléjicos, esta iniciativa “representa un avance sin precedentes frente a una incapacitante patología del sistema nervioso central que acarrea grandes costes a nivel personal, sanitario, y social”. Y es que las lesiones medulares interrumpen la comunicación entre el cerebro y el cuerpo, provocando paraplejia o tetraplejia irreversible, pérdida de sensibilidad, disfunciones del sistema urinario e intestinal y, en muchos casos, un grado elevado de dependencia crónica. Además, hoy por hoy no existe cura y los tratamientos son limitados.
“Nuestra terapia es un combinatorio integral que produce efectos reparativos nunca antes obtenidos en la médula espinal, y queremos conseguir ponerla al servicio de los pacientes”, ha explicado el doctor Jorge Collazos. No obstante, el cumplimiento de los siguientes hitos hasta lograr la aprobación del tratamiento por las autoridades sanitarias requiere recursos financieros adicionales. Por ello, apunta, “estamos trabajando en un plan de negocio que resulte atractivo para los inversores que deseen acompañarnos en este proyecto”, remarca.
Tras alcanzar un nivel de madurez tecnológica TRL 4-5, (lo que significa que su tecnología ha superado la etapa de prueba y se ha definido el plan regulatorio), el consorcio busca socios financieros y tecnológicos para la siguiente fase del proyecto: la fabricación acorde a los estándares normativos del sector salud y su validación clínica.
Entre los potenciales interesados figuran fondos de capital riesgo especializados en biotecnología, inversores institucionales o empresas médicas con experiencia en dispositivos implantables y neurotecnología.
“DREIMS representa una oportunidad única para invertir en una solución con potencial transformador para miles de pacientes”, afirma el neurocientífico, coordinador europeo del proyecto y cofundador de Spinal Cord Technologies S.L., startup afiliado a la Fundación del Hospital Nacional de Parapléjicos y que ha sido creada recientemente con la finalidad de consolidar los resultados de la investigación en un producto sanitario.