
Por Santiago Melo
3 de septiembre de 2026Un estudio de la Universidad de California en Berkeley ha observado que la semaglutida, el principio activo de medicamentos como Ozempic y Wegovy, puede prolongar la vida y mejorar distintos indicadores de salud en ratones de edad avanzada. Los resultados, publicados en Nature, apuntan a que sus efectos podrían ir más allá del control del peso y afectar a mecanismos biológicos relacionados con el envejecimiento.
Los investigadores administraron semaglutida a ratones hembra de 20 meses de edad, una etapa que los autores comparan aproximadamente con los 70 años en humanos. Los animales tratados vivieron una mediana de 834 días, frente a los 742 días del grupo control, lo que supone un aumento de la supervivencia media cercano al 12%.
También se observó una mayor supervivencia máxima. Cerca del 20% de los ratones tratados superó los 900 días de vida, una cifra que no alcanzó ninguno de los animales que no recibieron el fármaco.
El aumento de longevidad vino acompañado de mejoras en distintos parámetros de salud. Los ratones tratados mostraron una mejor función muscular y cognitiva, corrieron durante más tiempo y recorrieron mayores distancias en las pruebas de esfuerzo y presentaron una conducta más exploradora al enfrentarse a nuevos entornos.
Los análisis también detectaron cambios a nivel celular y molecular. La semaglutida redujo la inflamación y la senescencia celular, frenó la pérdida de células madre neurales en el hipocampo y mejoró la capacidad regenerativa de las células madre de la sangre en la médula ósea. Además, se observaron mejoras en la estabilidad del genoma, la respuesta al estrés oxidativo, el metabolismo de los lípidos y la sensibilidad a la insulina.
Una parte del trabajo comparó los efectos de la semaglutida con los de una dieta con restricción calórica. Durante cinco meses, un grupo recibió el fármaco y otro redujo su ingesta de alimentos en un 24%, una cantidad similar a la que consumían espontáneamente los animales tratados.
Los investigadores encontraron numerosas similitudes entre ambos grupos, lo que sugiere que la semaglutida puede reproducir algunos de los beneficios antienvejecimiento atribuidos a la restricción calórica. Sin embargo, también aparecieron diferencias relevantes.
Mientras que los animales sometidos a restricción calórica redujeron su tasa metabólica, esta se mantuvo prácticamente estable entre los que recibieron semaglutida. Estos últimos también obtuvieron mejores resultados en comportamiento exploratorio, memoria espacial y mantenimiento de los niveles de glucosa.
Para los autores, estas diferencias abren la posibilidad de que los agonistas del GLP-1 actúen sobre mecanismos biológicos propios, independientes de la reducción de la ingesta de alimentos. Identificar estas vías podría ayudar a comprender por qué estos medicamentos parecen producir beneficios en diferentes órganos y enfermedades.
Los agonistas del GLP-1, entre los que se encuentran tratamientos como Ozempic y Wegovy, se desarrollaron inicialmente para la diabetes tipo 2 y posteriormente demostraron eficacia frente a la obesidad. En los últimos años también se han asociado a beneficios en enfermedades cardiovasculares, renales y hepáticas, entre otras patologías.
Los investigadores advierten, sin embargo, de que estos resultados no permiten concluir que la semaglutida alargue la vida o ralentice el envejecimiento en personas. El experimento se realizó únicamente en ratones hembra y serán necesarios estudios clínicos a largo plazo para comprobar si los efectos observados pueden trasladarse a humanos.