
Por Virginia Delgado
18 de febrero de 2026Un grupo de investigadores ha encontrado en la cueva de hielo de Scarisoara, en Rumanía, una bacteria que llevaba sepultada unos 5.000 años que resiste a una decena de antibióticos de la actualidad e inhibe el crecimiento de otras bacterias.
Los científicos han llegado a esta conclusión después de analizar la resistencia de este microorganismo, al que han llamado Psychrobacter, en 28 antibióticos de 10 clases, que se usan habitualmente en el tratamiento de infecciones bacterianas. Así, descubrieron que resiste, entre otros, a la trimetoprim, a la clindamicina y al metronidazol, que hoy en día se utilizan en las infecciones de orina y de pulmón.
La autora del estudio, publicado en la revista científica Frontiers in Microbiology, la doctora Cristina Purcarea, científica sénior del Instituto de Biología de Bucarest de la Academia Rumana, ha explicado que la batería hallada bajo el hielo no es resistente a los fármacos modernos por haber entrado en contacto con ellos. “Lo es porque la evolución ya había dotado a estos microbios de mecanismos para sobrevivir a amenazas químicas mucho antes de que los humanos inventaran los antibióticos. Durante millones de años, las bacterias han tenido que luchar con otras bacterias y demás microorganismos, en especial hongos, para sobrevivir, una lucha que ha dejado su impronta en su genética. Estos mismos genes también pueden conferir resistencia a los antibióticos que usamos hoy en día”, ha manifestado la doctora Purcarea.
Respecto a su capacidad de inhibir el crecimiento de otras bacterias, los investigadores han descubierto que Psychrobacter tiene esta capacidad frente a cepas de la Staphylococcus aureus, de la Escherichia coli, del Enterobacter spp y de la Klebsiella pneumoniae. “La cepa de la cueva mostró una impresionante capacidad para combatir 14 patógenos dañinos del conocido grupo ESKAPE, que engloba a las seis especies de microbios resistentes a antibióticos más peligrosos”, ha declarado la doctora Purcarea. La autora ha explicado que este efecto antimicrobiano se puede deber a genes que producen compuestos antibióticos naturales.