
Por Virginia Delgado
9 de enero de 2026Una investigación, financiada por la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y desarrollada por investigadores clínicos del grupo Mujer y Corazón de esta entidad y de la Fundación Instituto para la Mejora de la Asistencia Sanitaria (IMAS), ha demostrado que las tasas de mortalidad hospitalaria por insuficiencia cardiaca difieren entre comunidades autónomas debido a los niveles de renta.
Así, ha destacado que es entre Madrid y Andalucía donde se aprecian las mayores diferencias, registrándose en la primera la menor tasa, un 7,7%, y en la segunda, la mayor, un 16.4%. Una brecha que coincide con una disparidad del 84% en el Producto Interior Bruto (PIB) per cápita entre ambas regiones, estimado en torno a 35.000 euros en Madrid frente a unos 19.000 en Andalucía.
En el estudio también se ha especificado que Baleares, País Vasco y Cataluña son las comunidades con tasas de mortalidad hospitalaria por insuficiencia cardiaca inferiores a la media nacional, y que las mayores se registran en Extremadura, Navarra (13,4 %) y Canarias.
Durante la investigación, publicada en la revista The Lancet Regional Health – Europe y considerada uno de los análisis poblacionales más amplios realizados en Europa sobre esta enfermedad en un sistema sanitario público, se analizó más de 760.000 ingresos hospitalarios por insuficiencia cardiaca registrados en el Sistema Nacional de Salud (SNS) entre 2016 y 2022.
Según los datos del estudio, cada año se producen en España unos 255 ingresos por esta enfermedad por cada 100.000 habitantes. Respecto a la mortalidad media durante la hospitalización, se situó en el 11,3%, lo que supone 86.426 fallecimientos en el periodo analizado “con importantes variaciones entre territorios”, como insisten los investigadores. “Por cada incremento de 1.000 euros en el PIB per cápita regional, la mortalidad hospitalaria por insuficiencia cardiaca disminuye aproximadamente 0,77 puntos porcentuales. La renta regional, por tanto, actúa como un marcador global del entorno socioeconómico, integrando factores que influyen directamente en la salud cardiovascular: acceso a la prevención y a los cuidados sanitarios, condiciones de vida, hábitos de salud y recursos comunitarios”, destaca el estudio.
Carolina Ortiz, cardióloga del Hospital Universitario Fundación Alcorcón (Madrid) e investigadora principal del trabajo, ha subrayado que el estudio “ofrece una base sólida para el diseño de políticas intersectoriales, tanto sanitarias como sociales, orientadas a reducir las desigualdades detectadas”. “Mejorar las condiciones de vida y los recursos comunitarios es tan importante como la calidad de la atención hospitalaria”, ha añadido.
Por su parte, Francisco Javier Elola, director de IMAS ha manifestado que la asociación entre determinantes sociales y resultados en salud hospitalaria “es la conclusión más relevante de este trabajo y pone de manifiesto la necesidad de incorporar información sobre determinantes sociales de la salud en la historia clínica electrónica de los pacientes”.