
Por Juan García
4 de junio de 2026La encíclica del papa León XIV ha reavivado el debate sobre la inteligencia artificial (IA) en la opinión pública, aunque en sectores como la medicina, la discusión lleva tiempo gestándose. Muestra de ello es la iniciativa de la Organización Médica Colegial (OMC) para promover el primer manual de buenas prácticas para su integración en la práctica médica.
El objetivo de este documento pionero no es otro que ofrecer orientaciones prácticas y criterios para que los profesionales integren esta tecnología de forma ética y segura. En palabras del presidente de la OMC, el doctor Tomás Cobo, esta iniciativa supone “un paso más en la alfabetización de las competencias digitales” de los facultativos con el que se pretende resaltar que, a pesar del innegable potencial transformador de la IA, esta debe incorporarse con un pulcro respeto a la autonomía del médico: “La IA avanzará y ocupará lugar importantísimo, pero no podemos dejar q nuestras acciones se subordinen a la IA”.
En esta línea, el doctor Cobo ha subrayado cómo debe compaginarse esta tecnología con los valores irrenunciables del ejercicio médico, y que la OMC vela por preservar: humanismo, compasión, prudencia, responsabilidad moral en la toma decisiones y capacidad de servicio.
Como promotora de este manual, la vicepresidenta de la OMC, la doctora María Isabel Moya, ha subrayado en la presentación del documento que la aspiración es servir “de brújula” a los profesionales ante las numerosas dudas y desafíos que plantea la IA a nivel clínico, ético y jurídico.“Necesitamos más criterio que nunca para implementar la IA”, ha aseverado a este respecto, para defender la necesidad de aportar criterios y responder las preguntas que afronta el colectivo médico sobre los riesgos y posibilidades que ofrecen estas herramientas.
El doctor José Antonio Trujillo, vicepresidente del Colegio Médico de Málaga, ha sido el otro gran impulsor de esta guía, con la que buscan “apostar por una medicina inteligente, pero con decisiones siempre humanas”. El doctor ha desgranado los temas centrales que vertebran el manual, como osn la aplicación de la IA en el día a día de la práctica clínica, el futuro de la investigación biomédica, los derechos y obligaciones que implica esta tecnología y el aprovechamiento de los datos sanitarios.
Como cuestión central que da sentido al manual, la preservación de los principios éticos y deontológicos es uno de los aspectos que enfatiza la OMC. A este respecto, el presidente de la Comisión Ética de esta entidad, el doctor ha aseverado que la irrupción de la IA no va a hacer “cambiar los principios de la medicina, pero si puede poner en riesgo sus valores”. Por ello, ha resaltado la necesidad de cambiar el enfoque para afrontar los riesgos que plantean cuestiones como la opacidad de los algoritmos: “No me preocupa que la máquina avance, me preocupa que el médico delegue”.
La presentación también ha contado con un coloquio en el que se han planteado cuestiones relativas a casos clínicos y dilemas jurídicos que puede acarrear la implementación de la IA. El catedrático de cirugía, el doctor Julio Mayol ha resaltado la necesidad de garantizar la interoperabilidad de los datos sanitarios para poder aprovechar su potencial, al tiempo que ha reconocido los riesgos que lleva asociados la IA generativa sobre la producción de ciencias sanitarias.
Por su parte, la catedrática de Derecho Civil de la Universidad de las Islas Baleares y experta en Derecho e IA, Cristina Gil, ha resaltado el carácter imprescindible de la supervisión humana para el manejo de estas tecnologías, poniendo en valor la valía del acto médico. Gil ha abordado algunas de las cuestiones relativas a los conflictos jurídicos que plantea el uso de sistemas de IA para recalcar que esta tecnología nunca va a sustituir la capacidad de diagnóstico o prescripción del médico.