
Por Medicina Responsable
28 de abril de 2026Los chupitos de jengibre se han convertido en una de las modas más sonadas en redes sociales, donde se presentan como un atajo para reforzar la inmunidad al empezar el día. Sin embargo, los nutricionistas insisten en que ese mensaje simplifica y exagera lo que realmente se sabe del jengibre.
Andrea Calderón, profesora de Nutrición y directora del Máster de Nutrición, Composición Corporal y Metabolismo de la Universidad Europea, subraya que “no hay base científica para afirmar que una sola dosis de jengibre fortalezca el sistema inmunológico de forma inmediata en una persona sana”. En su opinión, el problema es confundir el consumo puntual con el efecto sostenido: los beneficios observados en estudios suelen asociarse a dosis concretas y mantenidas durante semanas, no a una toma aislada.
En esa misma línea, Fernando Mata, profesor de Farmacia y Nutrición de la Universidad Europea, apunta que el jengibre tiene evidencia más sólida en usos específicos y advierte de cómo se “traduce” la ciencia en mensajes comerciales. “Cuando la ciencia utiliza palabras como potencial o mecanismo, el marketing suele traducirlas en ‘sube las defensas’, pero no significa lo mismo”, explica.
Los expertos también recuerdan que no todos los productos son comparables. Los chupitos industriales o caseros pueden concentrar el ingrediente en poco volumen, pero su composición varía mucho y no equivale a la de los extractos estandarizados usados en ensayos. Esa presentación, además, puede alimentar una sensación de “efecto rápido” que no se corresponde con cómo funcionan la nutrición o el sistema inmunitario.
Por eso, la recomendación general es integrar el jengibre fresco en la dieta de forma habitual, dentro de un patrón de alimentación saludable, en lugar de confiar en un milagro diario como si fuera un tratamiento. Andrea Calderón insiste en que ningún alimento actúa de forma aislada, y que el impacto real en salud suele depender del conjunto de hábitos mantenidos en el tiempo.
Por último, los especialistas piden cautela con las promesas de “inmunidad instantánea”, “detox” o “quema grasa”, y recuerdan que “natural” no siempre es sinónimo de inofensivo: el jengibre suele ser seguro en cantidades moderadas, pero conviene tener precaución en algunos casos, como en personas que toman anticoagulantes.