logo_medicina
Síguenos

‘Bonesmashing’, la peligrosa moda de golpearse la cara para conseguir un rostro más atractivo

Consiste en golpearse deliberadamente la mandíbula y los pómulos para intentar modificar los rasgos faciales, pese a que no existen pruebas de su eficacia y puede provocar fracturas, lesiones nerviosas y deformidades

Compartir
‘Bonesmashing’, la peligrosa moda de golpearse la cara para conseguir un rostro más atractivo
Recreación del bonesmahing

Por Medicina Responsable

27 de octubre de 2026

La búsqueda de unos rasgos faciales considerados perfectos ha dado lugar a prácticas extremas en determinadas comunidades de internet. Una de ellas es el bonesmashing, que consiste en golpearse deliberadamente zonas del rostro, como la mandíbula y los pómulos, con la creencia de que los traumatismos pueden modificar la estructura ósea y conseguir unas facciones más definidas. Sin embargo, no existen pruebas científicas que avalen su eficacia estética y los especialistas advierten de que puede provocar lesiones graves.

Esta práctica se relaciona con el looksmaxxing, una corriente digital centrada en maximizar el atractivo físico, especialmente presente en comunidades masculinas. Aunque algunas de sus recomendaciones se limitan al cuidado personal, otras promueven métodos agresivos para modificar la apariencia. Entre las figuras más conocidas de esta subcultura destaca el creador estadounidense Braden Peters, conocido como Clavicular, quien ha defendido públicamente el bonesmashing, según documentó el diario británico The Guardian en febrero de 2026.

La preocupación médica no es nueva. En junio de 2024, las investigadoras Stephanie Landers y Bridget Parsh publicaron en la revista científica Nursing un artículo sobre los riesgos de esta práctica, que ya había suscitado advertencias sanitarias en 2023.

Más recientemente, un estudio de Ricardo Grillo y colaboradores, publicado en octubre de 2026 en Journal of Stomatology, Oral and Maxillofacial Surgery, analizó la presencia del looksmaxxing y sus prácticas asociadas en redes sociales. Los investigadores de la Universidad de São Paulo, en Brasil, identificaron 2.518 menciones al bonesmashing durante doce meses y estimaron un alcance de 32 millones. 

¿Es posible modificar los huesos de la cara mediante golpes?
Quienes defienden el bonesmashing recurren a la denominada ley de Wolff, un principio científico que describe la capacidad del tejido óseo para adaptarse a las cargas mecánicas. A partir de esta teoría sostienen que los golpes provocarían pequeñas lesiones que, al repararse, permitirían desarrollar una mandíbula más marcada o unos pómulos prominentes.

Sin embargo, esta interpretación confunde la remodelación natural del hueso con las consecuencias de un traumatismo. Como explica una revisión científica de Chen y colaboradores, publicada en Journal of Biomechanics, la adaptación ósea depende de complejos mecanismos celulares que responden a estímulos mecánicos. Esto no significa que golpearse la cara permita modificar su estructura de manera controlada, segura y estéticamente favorable.

La cirujana plástica y reconstructiva Diana Kennedy, del Mater Private Hospital Brisbane, en Australia, advirtió en un comunicado, publicado por el grupo hospitalario Mater en abril de 2026, de que los impactos repetidos pueden provocar inflamación y microfracturas sin producir una mejora estética. La especialista explicó que la hinchazón posterior a los golpes puede generar temporalmente una apariencia de mayor volumen facial, pero no representa una transformación beneficiosa de la estructura ósea.

Fracturas, lesiones nerviosas y deformidades
Los riesgos van más allá de una posible alteración de la apariencia. Según advirtió Kennedy, los traumatismos faciales pueden ocasionar fracturas de mandíbula y pómulos, lesiones dentales, daños nerviosos, cicatrices y deformidades.

Dependiendo de la zona afectada y de la gravedad del golpe, también pueden aparecer alteraciones de la mordida, dificultades para masticar, pérdida de sensibilidad e incluso problemas visuales cuando las lesiones comprometen estructuras próximas al ojo. Algunos traumatismos requieren tratamiento quirúrgico y pueden dejar secuelas permanentes.

A estas consecuencias físicas se suma la preocupación por los ideales estéticos que rodean al looksmaxxing. Jasmine Reese, directora de la clínica especializada en adolescentes y adultos jóvenes del Johns Hopkins All Children's Hospital, advirtió en un artículo publicado por Johns Hopkins Medicine en agosto de 2026 de que algunas conductas extremas asociadas a esta corriente pueden perjudicar tanto la salud física como el bienestar psicológico de los adolescentes.

La comparación constante con determinados modelos de belleza y la exposición a contenidos que puntúan o cuestionan la apariencia facial forman parte del contexto que preocupa a los especialistas. No obstante, la presencia de estos contenidos en redes sociales no demuestra por sí sola que quienes los consumen lleguen a practicar el bonesmashing.

Frente a las promesas de conseguir un rostro más atractivo mediante golpes, la evidencia médica disponible no respalda este procedimiento como técnica estética. Sus posibles consecuencias, en cambio, incluyen lesiones capaces de comprometer tanto la apariencia como funciones esenciales de la cara.



Te puede interesar
jefe-pediatria-endocrinologia-nino-jesus-nombrado-academico-numero-real-academia-nacional-medicina
El jefe de Pediatría y Endocrinología del Niño Jesús, académico de número de la Real Academia Nacional de Medicina
cada-seis-minutos-fallece-persona-trombosis
Cada seis minutos fallece una persona diagnosticada de trombosis en todo el mundo
sedisa-colaboracion-sanidad-mejora-profesionalizacion-directivos-salud
Sedisa colaborará con Sanidad para mejorar la profesionalización de los directivos de la salud