
Por Medicina Responsable
7 de octubre de 2026El adelanto electoral ha dejado en suspenso algunas de las principales reformas que afectaban al sector farmacéutico, entre ellas el proyecto de Ley de Medicamentos. Ante este nuevo escenario, Farmaindustria ha puesto sobre la mesa una hoja de ruta con diez prioridades para el próximo Gobierno con un objetivo: convertir a España en un gran hub biofarmacéutico internacional y reforzar su posición en investigación, innovación y producción de medicamentos.
La patronal de la industria farmacéutica se ofrece así como "aliado estratégico" del futuro Ejecutivo para avanzar hacia un modelo que combine mejoras en el acceso de los pacientes a la innovación con una mayor capacidad investigadora y productiva, atracción de inversiones y autonomía estratégica.
Entre sus principales demandas figura acelerar la incorporación de los medicamentos innovadores al Sistema Nacional de Salud (SNS). Para ello, Farmaindustria reclama reforzar la inversión pública, garantizar el cumplimiento de los plazos de financiación y favorecer el acceso temprano a los nuevos tratamientos. También defiende mantener la confidencialidad de los precios, asegurar el suministro y avanzar hacia una dispensación más ágil y cercana al paciente.
Otra de las prioridades pasa por hacer de España un país más competitivo para invertir en I+D y producción farmacéutica. La industria plantea incentivos fiscales similares o superiores a los existentes en otros países de la Unión Europea, nuevos instrumentos financieros para ensayos clínicos y compañías biotecnológicas en fase de crecimiento y estímulos dirigidos a las infraestructuras productivas, el capital riesgo y la atracción de talento cualificado.
A ello suma la necesidad de reforzar la autonomía estratégica y la resiliencia del ecosistema industrial. Entre las medidas propuestas se encuentran proteger los medicamentos críticos, activar reservas estratégicas de fármacos y utilizar criterios de resiliencia en la compra pública.
Farmaindustria también reclama potenciar el programa PROFARMA como instrumento para atraer inversiones. La propuesta pasa por dotarlo de mayor estabilidad y previsibilidad, aumentar los incentivos, reconocer los proyectos considerados estratégicos y reducir las trabas administrativas.
La investigación clínica ocupa otro de los grandes bloques de la hoja de ruta. La industria quiere que España consolide su posición en este ámbito mediante una mayor eficiencia administrativa, el impulso de los ensayos en fases tempranas y la descentralización de la investigación.
También plantea extender la investigación clínica a Atención Primaria y favorecer una mayor participación de los pacientes y una población más diversa en los ensayos.
La digitalización aparece igualmente entre las prioridades. Farmaindustria propone aprovechar las posibilidades del Espacio Europeo de Datos de Salud y de la inteligencia artificial para situar a España como referente en evidencia generada con datos de la práctica clínica real (real world evidence), hubs biomédicos digitales y sandboxes regulatorios.
Por otro lado, la industria considera que España debe mejorar su capacidad para transformar la ciencia que genera en nuevos medicamentos, empresas y crecimiento económico. Para ello propone una agenda conjunta con el próximo Gobierno que permita atraer y desarrollar talento, mejorar la transferencia tecnológica, impulsar el emprendimiento científico y acompañar a las empresas biotecnológicas durante sus distintas fases de crecimiento.
La hoja de ruta incluye también avanzar hacia un SNS orientado al valor y la sostenibilidad, con mayor peso de la prevención, la adherencia terapéutica, la medicina de precisión y nuevos modelos de pago, así como reforzar la colaboración público-privada y la coordinación con las comunidades autónomas.
Las dos últimas líneas se centran en la sostenibilidad y la simplificación administrativa. En el primer ámbito, Farmaindustria plantea avanzar en descarbonización, economía circular, inclusión, diversidad y buen gobierno sin comprometer la competitividad y la capacidad productiva. En el segundo, reclama reducir cargas burocráticas, extender las ventanillas y puntos de contacto únicos y aprovechar la inteligencia artificial y la digitalización para agilizar los procedimientos.
Con estas diez líneas, la industria busca acelerar el acceso de los pacientes a nuevos medicamentos, atraer inversión, generar empleo cualificado y aumentar la producción y la investigación. También propone reforzar la promoción internacional de España, establecer alianzas con otros hubs globales y desarrollar una "diplomacia biofarmacéutica activa".
La propuesta llega en un momento marcado por el adelanto electoral y la paralización de reformas que estaban en tramitación. Ante este escenario, Farmaindustria quiere que estas prioridades formen parte de la agenda del próximo Ejecutivo y permitan avanzar hacia su objetivo de situar a España como referente europeo en salud, innovación y crecimiento.