
Por Medicina Responsable
13 de mayo de 2026Seis de las principales asociaciones industriales de España, entre las que se encuentra Farmaindustria, junto a UGT y CCOO han presentado hoy una declaración conjunta para reclamar el desarrollo de una nueva Ley de Industria. Patronales y sindicatos han unido así sus fuerzas para reclamar una política industrial que dé respuesta a los nuevos desafíos del contexto global, como la transformación tecnológica y las tensiones en las cadenas de suministro.
AMETIC, ASEBIO, CCOO, Farmaindustria, Foro de Empresas Innovadoras (FEI), Federación Empresarial de la Industria Química Española (FEIQUE), Asociación de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (TEDAE) han suscrito un manifiesto conjunto en el queadvierten de la necesidad de reforzar la competitividad de España para situar su tejido productivo en niveles equiparables a los de las principales economías europeas. Para ello, se destaca la necesidad urgente de aumentar la inversión en I+D, estimular la demanda y fomentar un ecosistema más dinámico que integre grandes empresas, PyMEs, startups y scaleups.
La declaración subraya el papel de la industria como “pilar esencial para la prosperidad, la cohesión social y la autonomía estratégica de los países avanzados”, por lo que reclama una política industrial moderna, ambiciosa y eficaz en consonancia.
“Este llamamiento responde a la profunda transformación tecnológica, económica y geopolítica a la que se enfrenta el país, marcada por tensiones en las cadenas de suministro, la aceleración de la transición energética y digital y el incremento de la competencia global”, apuntan desde Farmaindustria en un comunicado.
En esta línea, las asociaciones firmantes consideran fundamental fomentar la colaboración entre los diferentes agentes públicos y privados, crear espacios para compartir diagnósticos y establecer prioridades de futuro. De este modo, abogan por impulsar cuanto antes un marco legislativo moderno que promueva la competitividad industrial, refuerce la autonomía estratégica y resiliencia ante riesgos externos, acelere la transición digital y tecnológica, y alinee la actividad industrial con los objetivos de descarbonización y sostenibilidad.
Asimismo, la declaración apuesta por el apoyo decidido a los ecosistemas industriales, la colaboración público-privada, el impulso del talento, la cultura industrial y la formación en ámbitos STEM, la internacionalización, la mejora del entorno regulatorio y la creación de instrumentos eficaces de apoyo, especialmente para pequeñas y medianas empresas. La definición de mecanismos de seguimiento y evaluación para medir el impacto de las políticas industriales y adaptarlas a los cambios del entorno también figura como prioridad.
Estas propuestas, dirigidas a todos los actores socioeconómicos y a las instituciones, pretenden establecer las bases de un modelo industrial sólido, sostenible y competitivo, alineado con las mejores prácticas internacionales y las expectativas de progreso de la sociedad española. La declaración concluye apelando a un compromiso activo y al diálogo entre empresas, sindicatos, administración, grupos parlamentarios y otras entidades para convertir la industria en el motor de crecimiento y bienestar de España.