
Por Medicina Responsable
17 de septiembre de 2026La Fundación Sedisa y la Agrupación Territorial de Sedisa en el País Vasco (EOKE) han reunido en Bilbao a gerentes y directivos sanitarios de distintas comunidades autónomas para analizar cómo mejorar la eficiencia asistencial y avanzar en la transformación digital de las organizaciones sanitarias.
El encuentro, celebrado en colaboración con Abbott y la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería (ANDE), ha contado con representantes de los servicios de salud de Navarra, País Vasco, La Rioja, Cantabria y Aragón, con el objetivo de compartir experiencias y modelos de gestión aplicables a distintos entornos asistenciales.
Uno de los principales mensajes de la jornada ha sido que la eficiencia no consiste únicamente en reducir costes. Jon Guajardo Remacha, director gerente del Servicio Navarro de Salud, ha defendido que el objetivo debe ser obtener los mejores resultados al menor coste posible, apoyándose en herramientas de evaluación, datos fiables y el compromiso de los profesionales.
Sara Guillén Lorente, directora de Área de Atención Hospitalaria del Servicio Aragonés de Salud, ha insistido en que “no se trata de hacer más con menos, sino de hacer mejor las cosas”, eliminando aquello que no aporta valor, reduciendo la variabilidad innecesaria y centrando la organización en las necesidades reales de las personas.
Guillén ha señalado además que la eficiencia debe medirse también desde la perspectiva del paciente y no solo a través de indicadores de proceso. En este sentido, ha defendido una gestión basada en datos, la mejora continua de los circuitos asistenciales y una mayor coordinación entre Atención Primaria y hospitalaria, junto con el uso de inteligencia artificial como apoyo a la toma de decisiones.
La enfermería también ha ocupado un papel destacado en el debate. Patricia Pulido Pérez, directora de Enfermería de la Gerencia de Atención Primaria de Cantabria, ha reivindicado que estos profesionales participen en los espacios donde se toman decisiones estratégicas, al considerar que su conocimiento de los procesos asistenciales permite identificar dónde se pierde tiempo y valor sin comprometer la calidad humana de la atención.
La otra gran línea del foro ha sido la transformación digital. Benjamín Juez Fernández, subdirector de Tecnologías de la Información de Osakidetza, ha advertido de que el principal reto no está en incorporar más herramientas tecnológicas, sino en cambiar la forma en la que se prestan los servicios y trabajan los profesionales.
“La tecnología rara vez es la parte más difícil: lo realmente complejo es transformar hábitos, procesos y formas de trabajo”, ha explicado Juez, quien ha defendido que la digitalización debe orientarse a ganar capacidad para anticiparse, dedicar más tiempo al paciente y tomar mejores decisiones.
La jornada ha incluido también la conferencia “La transformación disruptiva que necesita el Servicio de Salud”, impartida por Josep María Piqué, exdirector general del Hospital Clínic de Barcelona.
El presidente de la Fundación Sedisa, Joaquín Estévez Lucas, ha destacado la importancia de compartir buenas prácticas entre comunidades autónomas y ha señalado que este intercambio de conocimiento es clave para avanzar hacia una sanidad más eficiente e innovadora. También ha defendido que la transformación del sistema sanitario debe mantener al paciente en el centro de las decisiones estratégicas.