
Por Medicina Responsable
16 de octubre de 2026El modelo de contratación sanitaria en España afronta un cambio de rumbo definitivo. La Fundación Española de Directivos de la Salud (Fundación SEDISA) ha reunido en Toledo a responsables de gestión económica, compras y contratación del Ministerio de Sanidad, el INGESA y los distintos servicios autonómicos de salud para abordar la transformación del papel que desempeñan las direcciones de gestión en el sistema público.
Durante el VI Foro de Direcciones de Gestión y Centrales de Compras, la organización ha defendido que adquirir tecnología, medicamentos o material sanitario debe dejar de percibirse como un mero trámite administrativo para consolidarse como una decisión estratégica. Como ha subrayado Luis Ruiz Molina, secretario general del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), la contratación pública constituye una auténtica política de salud que define la calidad de la atención, la incorporación de innovación y el modelo de asistencia al ciudadano.
Uno de los ejes centrales del encuentro ha sido la adaptación al nuevo marco europeo de contratación. Aunque el impacto económico sigue siendo un factor relevante, el director del Foro, José Manuel Pérez Gordo, ha explicado que la prioridad debe centrarse en el coste del ciclo de vida, la sostenibilidad, la resiliencia, la diversificación de proveedores y la autonomía estratégica para prevenir situaciones de desabastecimiento.
En esta misma línea, el presidente de SEDISA, José Soto Bonel, ha recordado que comprar bien es una forma directa de cuidar al paciente y garantizar la sostenibilidad futura del sistema sanitario público. Los expertos coinciden en que una compra adecuada es la que garantiza que los fármacos y las tecnologías estén disponibles exactamente cuando se necesitan, sin interrumpir la actividad asistencial.
La visión estratégica del medicamento también ha ocupado un bloque destacado en las jornadas. La coordinadora regional de Farmacia del SESCAM, Ana Rosa Rubio, ha incidido en que el presupuesto asignado a la prestación farmacéutica debe vincularse directamente a los resultados clínicos obtenidos, asegurando que una decisión de compra solo está completa cuando el beneficio terapéutico se traduce en una atención efectiva en el domicilio o el hospital.
Asimismo, la gestión de los recursos evoluciona desde la perspectiva del centro hospitalario hacia el cuidado global de la población. Tal y como ha señalado María Hoyos, presidenta de la Agrupación Territorial de SEDISA en Castilla-La Mancha y directora de gestión en Albacete, el seguimiento del paciente entre la Atención Primaria y la especializada exige presupuestos e información integrados, donde la eficiencia compartida redunda en una atención sanitaria de mayor calidad.