
Por Medicina Responsable
6 de marzo de 2026La técnica que varias celebridades han mencionado en entrevistas y podcasts se enmarca en la medicina regenerativa y se conoce como bioestimulación autóloga con fibrina, una evolución de los tratamientos basados en factores de crecimiento obtenidos de la propia sangre. En el podcast “In Your Dreams”, Hailey Bieber explicó que apuesta por procedimientos “que provienen de mi cuerpo”, y en ese mismo espacio Kendall Jenner señaló que es el único tratamiento que se ha inyectado, además de dos sesiones de neuromoduladores.
Según el doctor Amir Tarighpeyma, especialista en medicina capilar y estética y divulgador del laboratorio Croma, la clave de esta evolución es la fibrina. “Se trata de un concentrado sanguíneo autólogo que aprovecha la capacidad natural del cuerpo para regenerarse”, explica. A diferencia de los preparados líquidos convencionales, la fibrina “forma una malla natural” que atrapa y retiene células y factores de crecimiento, lo que permite transformar una infiltración puntual en un depósito bioactivo que sigue actuando dentro del tejido durante más tiempo.
El especialista compara la fibrina con un “andamio biológico”. En una herida, esta proteína es la encargada de crear la estructura del coágulo que ayuda a cerrar y reparar el tejido. En protocolos capilares, esa red “se ancla en el punto de inyección y retiene in situ a las plaquetas y células madre”, evitando que los factores se dispersen o se degraden con rapidez por el metabolismo local.
El objetivo en el cabello es frenar la caída y mejorar la calidad de la fibra. “Los factores de crecimiento con fibrina regeneran el folículo y engrosan la fibra capilar”, señala el doctor Tarighpeyma. A partir de ahí, describe un resultado visible: “un aumento de la densidad óptica y el volumen”, con mejora de la calidad del cabello y apoyo frente a la caída progresiva.
El procedimiento se presenta como mínimamente invasivo. Se extrae una pequeña muestra de sangre similar a una analítica convencional, se procesa para concentrar las células reparadoras y después se aplica mediante microinyecciones en el cuero cabelludo o en áreas cutáneas seleccionadas. La idea, según el especialista, es que la red de fibrina mantenga el estímulo regenerador “día tras día” en el punto de infiltración.
Además del uso capilar, la fibrina regenerativa se utiliza en estética para mejorar flacidez leve a moderada y suavizar arrugas finas y líneas de expresión, con un efecto progresivo al estimular la regeneración tisular
Como ocurre con cualquier procedimiento médico-estético, los expertos recomiendan acudir a profesionales cualificados, valorar si es la opción adecuada según el caso y recordar que, aunque se base en componentes del propio organismo, no sustituye al diagnóstico cuando hay una alopecia o un problema dermatológico de base.